Robin Gunningham, la persona detrás del mítico Banksy: su vida en un búnker, casado, con una hija y con un diente de plata

La obra más cara del artista callejero se vendió por casi 22 millones de euros. Durante 30 años, el anonimato ha sido su insignia
Revelan la identidad de Banksy tras 30 años en el anonimato: el artista pierde su 'libertad'
Durante más de tres décadas, el artista conocido como Banksy ha sido uno de los mayores enigmas del mundo del arte. Un nombre convertido en marca global, una firma capaz de transformar un muro cualquiera en una obra millonaria y un personaje anónimo cuya identidad ha generado un sinfín de teorías.
Ahora, una extensa investigación de la agencia Reuters ha vuelto a señalar un nombre que lleva años circulando: Robin Gunningham. Sería él la verdadera identidad tras el mito del artista callejero.

Ya en 2008 algunos medios británicos habían apuntado a este ciudadano de Bristol como el verdadero Banksy. Y en 2025, incluso un detective español, Francisco Marco, aseguró haber llegado a la misma conclusión tras analizar registros empresariales y movimientos financieros.
Reuters, a través de documentos, registros policiales y datos de viajes, habría puesto ahora el sello definitivo a una sospecha que llevaba años flotando en el aire.
El anonimato de Banksy y la vida de Robin Gunningham
Tal y como ha trascendido a lo largo de estos años, Gunningham nació en 1973 en Bristol, una ciudad inglesa con una fuerte tradición en el arte urbano y la cultura alternativa.
Como muchos artistas urbanos de su generación, comenzó pintando ilegalmente en la calle siendo adolescente. Algunas fuentes señalaron que empezó en el graffiti a los 14 años y que incluso tuvo problemas con la ley por delitos menores relacionados con estas actividades.
"Gunningham desaparece del mundo del grafitti cuando empieza a crecer profesionalmente. Primero se hace llamar Robert Banks, luego no existe y aparece Banksy. Gunningham nunca ha dicho nada, ni desmentido ni confirmado si es Banksy, juega al despiste. Al principio no quiso que se le identificase por la necesidad de huir de la policía, ya que lo que hace es ilegal, y después porque ese misterio le hizo grande y hoy forma parte de su storytelling como autor. Ahora simplemente no quiere que le molesten", aseveró Marco el año pasado a 'El Mundo'.

Desde el principio, el anonimato fue la insignia su proyecto artístico: por razones legales -el graffiti es ilegal-, pero también por una decisión que reforzaba el mensaje antisistema de su trabajo.
La investigación sostiene que consiguió esa invisibilidad durante años gracias a cambios de identidad, viajes y una red de colaboradores. Entre los hallazgos figura un episodio en Nueva York en 2000, donde una detención por vandalismo habría sido firmada por el propio Gunningham.
Según esos datos, después habría cambiado legalmente su nombre a David Jones, un alias muy común en Reino Unido, para dificultar su rastreo administrativo.
Tras Banksy, se esconde un hombre que, pese a su fama mundial, llevaría una vida normal y extremadamente protegida.
De acuerdo a la investigación del detective español, reside en un búnker "lleno de cámaras" en un pueblo a 30 kilómetros de Bristol.
Asimismo, estaría casado desde 2006 con Joy Charlotte Millward, su pareja de toda la vida y una exactivista política con quien tendría una hija, todavía menor de edad. Estos datos, como casi todo lo relacionado con Banksy, nunca han sido confirmados públicamente por el artista.

'The Guardian' describió al artista como "un hombre blanco, de vestimenta casual y despreocupada y un diente de plata", un detalle físico que alimentó aún más la fascinación por su figura.
La fama de Banksy
Desde finales de los años noventa, Banksy revolucionó el arte urbano por sus mensajes políticos, humor negro y crítica social. Sus imágenes, desde niñas con globos y policías besándose hasta manifestantes lanzando flores, se han convertido en iconos.
En sus obras ha abordado temas como la guerra, el capitalismo, la crisis de los refugiados, la desigualdad social o la hipocresía del sistema artístico, entre otros. 'Flower Thrower', 'Dismaland', 'Girl with Balloon', 'Kissing Coppers', 'Devolved Parliament' y 'Sweep it Under the Carpet' son las más sonadas.
Banksy logró algo casi imposible: llevar el arte callejero a las grandes casas de subastas sin perder su discurso antisistema. Cai todas sus obras han superado los millones de euros.
La más cara 'Love is in the Bin', vendida por casi 22 millones de euros en octubre de 2021, batiendo así su propio récord. Es la misma obra que se autodestruyó parcialmente, anteriormente 'Girl with Balloon', tras ser subastada en 2018.
