Se cumplen 150 años de la primera llamada telefónica de Graham Bell, un invento que transformó la comunicación: "Era muy importante poder comunicarte"
Una innovación que cambió para siempre la manera en que las personas se conectan a miles de kilómetros
Hoy se cumplen 150 años de la primera llamada de teléfono de la historia. Fue entre el inventor Alexander Graham Bell y su ayudante Watson. El mensaje fue breve, pero marcaría el inicio de una revolución en la comunicación: “Señor Watson, venga aquí, quiero verle”.
Siglo y medio después, las llamadas han cambiado por completo. Internet, el software y la inteligencia artificial forman parte de la comunicación actual. De hecho, para algunas generaciones, hablar por teléfono empieza a ser algo del pasado.
Cuando un solo teléfono servía para todo el pueblo
Hace décadas, en pequeños pueblos como Madarcos, en la Sierra de Madrid, solo había un teléfono para todos los vecinos. En este caso, el aparato estaba en casa de la familia de Kike Sanz, donde llegaban las llamadas destinadas a cualquier persona del municipio.
Como recuerda el propio Sanz, aquello implicaba una responsabilidad añadida para quien descolgaba el teléfono:
Kike Sanz, vecino de Madarcos, explica que “el teléfono lo tenía mi madre y, claro, cuando estabas en casa con tus hermanos nadie quería cogerlo, porque si sabías que lo cogías tú, luego eras el que tenía que ir a avisar a la persona a la que llamaban”.
Más allá de la anécdota, tener teléfono en el pueblo era fundamental para comunicar noticias importantes. El propio Sanz recuerda que poder contactar con familiares era clave en momentos decisivos, porque “era muy importante poder comunicarte con tus familiares cuando alguien fallecía o cuando alguien llamaba porque había nacido un niño”.
La primera llamada que lo cambió todo
Antes de los teléfonos comunitarios o de las cabinas telefónicas, todo comenzó con un experimento que pasaría a la historia. Sandra Gutiérrez, responsable de Patrimonio Tecnológico de la Fundación Telefónica, explica que el sistema era muy simple en comparación con la tecnología actual: “a través de un receptor y un transmisor unidos por un hilo eléctrico, Bell fue capaz de decir ‘Señor Watson, venga aquí, quiero verle’”.
Aquel primer mensaje demostró que la voz podía transmitirse por un cable eléctrico, dando inicio a una nueva era de comunicación a distancia.
Las “chicas del cable” y las llamadas manuales
Con el paso de los años, el teléfono empezó a extenderse, pero durante mucho tiempo las llamadas se conectaban de forma manual gracias a las telefonistas, conocidas popularmente como “las chicas del cable”.
Carmen Palomar, que trabajó como telefonista, recuerda cómo era aquel oficio: el sistema era completamente manual y requería la intervención constante de las operadoras para conectar cada conversación. Aun así, asegura que era un trabajo gratificante, porque “éramos bastantes y todo era manual, pero era un trabajo muy bonito, ayudabas a mucha gente”.
De 50 años a solo un mes
La expansión del teléfono fue lenta al principio. El teléfono fijo tardó 50 años en alcanzar los 100 millones de usuarios en todo el mundo.
En contraste, las nuevas tecnologías avanzan a un ritmo mucho más rápido: la inteligencia artificial alcanzó esa misma cifra en apenas un mes.
Un salto tecnológico que muestra hasta qué punto ha cambiado la forma en que nos comunicamos y que deja abierta una pregunta inevitable: cómo será la comunicación dentro de otros 150 años.