Música

Muere a los 81 años el cantaor libertario José Domínguez 'El Cabrero', icono del flamenco

José Domínguez, 'El Cabrero'
José Domínguez, 'El Cabrero', el cantaor libertario. Europa Press
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El flamenco ha perdido a una de sus figuras más icónicas y comprometidas con el fallecimiento de José Domínguez, artísticamente conocido como 'El Cabrero', quien murió este martes en Sevilla a los 81 años. Reconocido por su carisma y su firme espíritu libertario, el cantaor fue uno de los artistas más respetados de las últimas décadas.

Su velatorio se habilitará en el Teatro Municipal de Aznalcóllar, su localidad natal, aunque por petición directa de sus familiares los medios de comunicación no tendrán acceso al recinto, según confirmó la promotora Acción Producciones.

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A pesar de su retirada, el artista mantenía una fidelidad absoluta a su arte, asegurando en una entrevista concedida a EFE en 2020 que jamás dejaría de cantar mientras la voz se lo permitiera, poco después de que su gira definitiva de conciertos sufriera un parón en mayo de 2019 tras padecer un ictus.

Pastor de cabras desde su infancia

El sobrenombre y la esencia de 'El Cabrero' provenían de su oficio original, ya que ejerció de pastor de cabras desde su infancia y durante gran parte de su madurez. El campo le otorgó el espacio necesario para reflexionar profundamente y mirar al horizonte, sirviéndole siempre como un refugio personal, una vida rural que compaginó en el tramo final de su trayectoria profesional con el uso de las redes sociales.

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La inspiración de 'Canta Jerez'

Sus primeros pasos en la música estuvieron marcados por la inspiración fundacional del emblemático álbum 'Canta Jerez', que reunía a maestros como Tío Borrico, Terremoto, el Sernita, el Sordera, Romerito, el Mono, el Indio y a la guitarra Mora

"Un disco de cante del bueno y entonces pedí permiso para entrar: era La Cuadra, de Paco Lira y de allí salí con el grupo de Salvador Távora y Alfonso Jiménez, con el espectáculo "Quejío", rememoraba de aquellos tiempos previos a su primera grabación, en 1975, antes de que se convirtiera en uno de los emblemas culturales de la Transición.