Cantantes

Sharon Osbourne y su invitación a recordar a Ozzy en el aniversario de su muerte: "Sube la música muy alto"

Ozzy y Sharon, en 2014
Ozzy y Sharon, en 2014. Christopher Polk, Getty Images
Compartir

Ha pasado un año desde la muerte del Príncipe de la Oscuridad. El 22 de julio de 2025, John Michael "Ozzy" Osbourne fallecía a los 76 años en su Buckinghamshire natal, apenas diecisiete días después de haber protagonizado su particular y épica despedida junto a su grupo, Black Sabbath, en Villa Park, Birmingham, en un estadio repleto hasta la bandera, y acompañado de las mayores leyendas del mundo del rock. Ozzy contó poco después del concierto a su mujer que "No tenía ni idea de que le gustara a tanta gente".

Hoy, con la ciudad de las Midlands Occidentales celebrando el primer Ozzy Day con proyecciones cinematográficas, actuaciones musicales, un toro de Birmingham vestido de tributo y una exposición titulada Ozzy Osbourne: Working Class Hero en el Birmingham Museum & Art Gallery, su viuda Sharon Osbourne ha recordado a su marido indicando la mejor forma de homenajearle: "Como Ozzy diría, cuando queráis recordarme, subid la música bien alto, tan alto como podáis, y dad cabezazos". 

PUEDE INTERESARTE

Esta frase, pronunciada con la voz quebrada por momentos, se ha convertido en una suerte de epitafio consensuado para una historia de amor tan tempestuosa como duradera, que arrancó hace ya más de medio siglo y que la propia Sharon sintetiza con la sencillez de quien de verdad ha disfrutado: "Estábamos destinados a estar juntos".

Ozzy Osbourne y familia
PUEDE INTERESARTE

Un encuentro adolescente y un padre problemático

El primer contacto entre Sharon Rachel Lev, futura Sharon Arden y después Sharon Osbourne, y John Osbourne se produjo en 1970. Ella tenía dieciocho años y trabajaba como recepcionista para su padre, el legendario, temido y controvertido manager musical Don Arden, conocido en la industria londinense como el Al Capone del pop por sus tácticas comerciales agresivas. Arden llevaba entonces a Black Sabbath, banda pionera del heavy metal cuyo frontman era Ozzy. 

Su relación se mantuvo en el plano estrictamente profesional durante casi una década. En su autobiografía I Am Ozzy, el músico admitiría que una de las ventajas de haber elegido a Arden como representante era, sencillamente, poder ver a Sharon con cierta frecuencia.

De directora a mánager y de mánager a esposa

El giro llegó en 1979, cuando Ozzy fue despedido de Black Sabbath por su propio consuegro debido a sus problemas crónicos con el alcohol y las drogas. Sharon voló a Los Ángeles, lo recogió en el hotel en el que agonizaba profesionalmente y se convirtió en su representante, iniciando al mismo tiempo una relación sentimental. Fue ella quien lo empujó a lanzarse a una carrera en solitario, dando sus primeros frutos en 1980 con "Crazy Train", el sencillo que reencendió el mito. 

Dos años después, el 4 de julio de 1982, la pareja se casó en Maui, Hawái. Ozzy escogió esa fecha por una razón de lo más peculiar, ya que casarse en el Día de la Independencia americana haría que jamás olvidara su aniversario de bodas.

Ozzy, Sharon y sus tres hijos

Una historia turbulenta

Entre 1983 y 1985 nacieron Aimee, Kelly y Jack, los tres hijos comunes que después convertirían al matrimonio en fenómeno global gracias al reality de MTV The Osbournes. La convivencia doméstica, sin embargo, distaba de ser la comedia amable que retrataba su programa. 

La violencia doméstica intermitente escaló en agosto de 1989 hasta un episodio que estuvo a punto de sepultar el proyecto conyugal. Todo ocurrió cuando Ozzy volvió borracho de un festival, anunció "he decidido que tienes que irte" e intentó estrangular a su mujer, según Sharon relataría después. La policía lo detuvo por sospecha de intento de asesinato, y Ozzy no recordaba nada. Sharon acabó retirando la denuncia y el músico pasó tres meses en un centro de rehabilitación y salud mental. Décadas más tarde Ozzy sentenciaría: "Si no fuese por Sharon, llevaría mucho tiempo muerto".

En la historia de la pareja también hay espacio para la infidelidad. En 2016 se destapó una aventura de cuatro años entre Ozzy y su peluquera Michelle Pugh, por la que el rockero pidió públicamente disculpas. Sharon, que ya estuvo pensando seriamente en el divorcio en 1989 y en 2015, optó por reconstruir su relación. En una entrevista a People en 2022 lo verbalizó: "Nunca nos rendimos el uno con el otro. Yo no era una santa. Ozzy no era un santo. Le di tanto como él me dio. Simplemente, estábamos destinados a estar juntos".

Un año después de su muerte, Sharon ha reclamado a los fans que recuerden a su marido "cómo era, gracioso, carismático y auténtico", y ha subrayado que la lucha contra el Parkinson seguirá activa hasta encontrar una cura. Ozzy Osbourne y el Ozzy Day, serán eternos.