Javier Cámara, el actor que convirtió la timidez en una carrera de éxito: "Al principio tuve peligro de encasillarme"

Javier Cámara, el actor que convirtió la timidez en una carrera de éxito: "Al principio tuve peligro de encasillarme"
El actor protagoniza 'Verborrea', una obra que narra el auge y caída de un grupo punk. Vídeo: Informativos Telecinco / Imagen: Europa Press
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Nave 10 Matadero estrena este octubre 'Verborrea', la nueva obra escrita y dirigida por Pablo Remón, Premio Nacional de Literatura Dramática 2021, que podrá verse hasta el 1 de noviembre en la sala Max Aub de la capital. El montaje narra el auge y la caída de un grupo punk de finales de los años 80 y principios de los 90 y está estructurado como una antigua cinta de casete, con una cara A y una cara B.

Javier Cámara es su protagonista, que interpreta a Kike, el hermano mayor y mánager de la formación, encargado de mostrar ante el público la cara más amable de 'Verborrea'. "Habla de las herencias familiares, habla de dos hermanos", cuenta el actor a Informativos Telecinco.

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Cámara habla de sus inicios en el teatro. "El principio sería la timidez. Sí, alguien la rompió. Yo creo que fue un profesor de literatura que me empujó a entrar en su grupo de teatro", cuenta.

"A mí me encanta cruzarme con alguien en un semáforo y que me sonría"

Y a los 16 años, ese niño, hijo de agricultores, abandonó su pueblo riojano para ser actor. "Fui acomodador en el Teatro Fígaro, puse copas en la Filmoteca Española..." Entonces llegaron las primeras oportunidades.

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"Al principio tenía una cara como de zangolotino, esa cara como de señor despistado y entonces me imagino que ahí pues igual había un peligro encasillarse", recuerda.

Pero lo cierto es que ha demostrado una facilidad prodigiosa para ser versátil. "Yo no conecto así de fuerte con los personajes, yo me divierto, yo me quito el traje, lo dejo colgado, me pego en la ducha y a cenar con los amigos rápido", explica.

Lo ha ganado todo, sobre todo al público. "Hay gente que te saluda, que te abraza. A mí me encanta cruzarme con alguien en un semáforo y que me sonría", confiesa. Porque aunque sabe hacer llorar, la de risas que ha regalado.