David Pinillos vuelve a casa con su Goya a la mejor dirección novel
"Es como volver a la raíz", repetía entre abrazos este joven cineasta español que ha entregado temporalmente el Goya al alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y luego lo ha dejado a los concejales para que se fotografiaran con él.
Arahuetes, ha tomado mucho cariño a la estatuilla, a juzgar por cómo la mecía entre sus brazos, y ha confesado en sus palabras que "esta presencia goyesca es muy importante" para la carrera de Segovia a la capitalidad cultural en 2016.
Orgulloso de contar con un director premiado, el alcalde ha entregado a Pinillos otra estatuilla, esta en barro, que representa a una mujer con el traje típico de segoviana, y un libro de fotografías que realzan la imagen de Segovia como Patrimonio de la Humanidad.
Rodeado por su familia, Pinillos ha confesado que, más que ganar el premio, lo que le ha emocionado es el cariño y amor que ha despertado su concesión en mucha gente y ha reconocido que sin la memoria sentimental de su vida en Segovia no habría sido posible ni siquiera su dedicación al cine.
De hecho, ha aprovechado para reivindicar que las salas de exhibición vuelvan al centro de las ciudades, recordando a los viejos cines que había en capitales como Segovia, donde él acudía como espectador y donde se enganchó a este arte.
Con exclamaciones como "qué tensión" y "qué expectación", David Pinillos (Segovia, 1974), ha entrado en la Sala Blanca del Ayuntamiento, donde tienen lugar las recepciones oficiales, y ha firmado en el libro de honor de la ciudad.
Llevaba una chuleta, una anotación en el móvil, para que no le faltara ningún agradecimiento como hizo debido a los nervios cuando conoció que le acababan de conceder el Goya.
El texto, un poco largo, pero tampoco se firma todos los días en un libro de esta categoría, según ha reconocido, destaca el honor que supone para este cineasta poder celebrarlo con sus paisanos y el deseo de "que podamos seguir compartiendo sueños".
Y ha vuelto a recordar el pasado: "Sin las películas que vi aquí, habría sido imposible el rodaje de 'Bon appétit'".
Fuera del protocolo, en un encuentro con periodistas, que también han posado con el Goya, Pinillos ha señalado que le está costando volver a la normalidad, al punto de partida, para continuar abordando nuevos proyectos.
De su opera prima ha dicho que se trata de "una historia de amor", tema que abordará en sus próximas películas -al menos baraja dos ideas diferentes-, donde destacarán los sentimientos y las emociones de los personajes.
Acerca de la polémica en torno a Internet, este director ha considerado que la Red "es una realidad innegable" pero, a renglón seguido, ha subrayado que le gusta ver las películas en el cine, ni siquiera en la televisión.
La clave, a su juicio, estará en integrar el negocio del cine en Internet, a la vez que ha valorado la candidatura de Bigas Luna para dirigir la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.
Para David Pinillos, Bigas Luna lleva muchos años en la industria y puede ayudar a "volver a conectar con el público" a que se recupere la idea de que el cine es cultura y entretenimiento por encima de otras polémicas que "le han dañado la imagen".-