Deporte

Comienza a nadar después de los 60 y se convierte en campeona mundial a los 90

Elena Placci
Elena Placci, brazadas de oro a los 90. Redes sociales
Compartir

A los 90 años, cuando muchos consideran que la vida deportiva pertenece al pasado, la argentina Elena Placci desafía todas las expectativas y redefine el significado de la pasión y la constancia. Por eso se ha convertido en campeona mundial de natación en el certamen máster disputado en Singapur, donde obtuvo dos medallas de oro y tres diplomas frente a competidoras de distintos países.

“Lo hice porque puedo”, asegura esta cordobesa que ha convertido el agua en un espacio de libertad, disciplina y propósito. En una competición que reunía a unos 6.000 atletas máster de 100 países, se impuso en las pruebas de 100 metros libres y 200 metros libres, y además alcanzó el cuarto puesto en 50 metros espalda, 50 metros crol y 100 metros espalda.

PUEDE INTERESARTE

De las aulas a la piscina

Su historia es aún más destacable si tenemos en cuenta que empezó a dar brazadas a una edad muy tardía. Durante la mayor parte de su vida ejerció como profesora de inglés en Córdoba y fue después de los 60 años, ya jubilada, cuando decidió dedicarse a la natación, al principio por hobby y después de una manera más seria.

PUEDE INTERESARTE

Comenzó a dar clases, a perfeccionar los estilos y a sumar experiencias hasta que se animó a competir a nivel internacional. “Fue un descubrimiento para mí misma, hay que tener mucha paciencia y disciplina. Yo lo hago simplemente porque puedo, porque tengo la posibilidad de hacerlo. Es un desafío para mí”, confesaba en una entrevista recogida por 'La voz'.

Por supuesto, no fue un camino fácil. En los primeros torneos, su cuerpo tuvo que aprender de nuevo: el arranque, la largada, incluso el gesto de tirarse de cabeza. En todo este tiempo ha habido pausas -la pandemia, la enfermedad de su marido-, pero nunca un abandono: "Siempre volví. Siempre al agua".

Nadar con la rodilla maltrecha

Nacida en Río Cuarto el 22 de octubre de 1935, Placci es todo un ejemplo de resiliencia física y mental. Tanto que llegó a completar una prueba en Perú con una lesión en la rodilla, demostrando una fortaleza y disciplina fuera de lo común.

"Muchas gracias a la vida. Gracias a la vida porque me permite hacer esto. Me permite sentirme bien, sentirme viva, sentir que estoy haciendo lo que quiero”, asegura. El balance no deja lugar a la duda: 104 torneos disputados a lo largo de su trayectoria y 500 medallas. Aunque el verdadero éxito no está tanto en los metales como en su voluntad inquebrantable de seguir avanzando.