Una pescadera recibe una hoja de reclamaciones por negarse a abrir unas ostras de otro local y su respuesta se hace viral: "¿Veis normal llamar a la Policía?"

Un día se le acercó una pareja para preguntarle qué cobraban por abrir ostras porque no sabían abrirlas
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Barbarela, una dependienta de una pescadería del Mercat de l'Estrella de Gràcia (Barcelona), narra en redes sociales cómo afrontó su primera hoja de reclamación por negarse a abrir unas ostras que una clienta había comprado en el Mercadona. Todo empieza porque en su pescadería venden ostras, "un molusco bivalvo marino que puede ser salvaje o de cría". Como abrirlas puede ser un reto imposible para muchos, el negocio ofrece la posibilidad de abrírselas a sus clientes.
Según explica Barbarela, un día se le acercó una pareja para preguntarle qué cobraban por abrir ostras, ya que les gustaban pero no sabían abrirlas. La pescadera les explicó que abrirlas no tenía coste adicional. En ese momento las ostras costaban "los tres euros la pieza".
La clienta llamó a la Policía y puso una hoja de reclamaciones
Días después, esa misma pareja se presentó para que le abriera unas ostras. Y mientras ella se acercaba al mostrador para cogerlas, le sacaron una caja de ostras comprada en el supermercado. Tras aclarar que había habido un malentendido y dejar claro que solo abrían ostras compradas en la pescadería, la mujer, indignada, le pidió la hoja de reclamaciones.
La mujer llegó a llamar a la Guardia Urbana. "Yo pensaba que la policía no iba a venir en ningún momento porque me parecía surrealista que la policía atendiera una llamada de este tipo con todas las cosas importantes que tienen que hacer", relata Barbarela.
La mujer alegó haber recibido un mal trato de la pescadería
La clienta llamó alegando haber recibido un mal trato y porque se habían negado a darle un servicio anunciado como gratuito. Tras explicar su versión, los agentes se dirigieron a los clientes: "¿Veis normal llamar a la Policía para una cosa así? ¿Y poner una hoja de reclamaciones cuando ni siquiera habéis consumido nada de este establecimiento?”, le espetaron a la pareja.
Los agentes decidieron retirar la reclamación. Pero los agentes le recomendaron a la pescadera que cambiase el cartel para especificar que solo abrían ostras compradas en la pescadería y así evitar malentendidos.
