Música

Instrucciones para beber en porrón (y no morir en el intento) de José Andrés a Foo Fighters

Dave Grohl y José Andrés bebiendo del porrón
José Andrés y Dave Grohl, alta cocina y rock'n'roll. Europa Press
Compartir

Alta cocina y rock'n'roll protagonizaron el crossover definitivo este fin de semana en el BottleRock, el festival anual de música, vino y gastronomía celebrado en el Napa Valley Expo de California. El plato fuerte del evento fue el encuentro entre Dave Grohl y su banda, Foo Fighters, y el chef José Andrés sobre el escenario culinario Williams Sonoma, que convirtieron en una mezcla entre verbena española, backstage de festival y performance dadaísta con licuadora gigante.

La escena, ya viral en redes, tuvo todos los ingredientes necesarios para convertirse en clásico instantáneo: baile improvisado, una batidora de inmersión descomunal agitada como si fuera una guitarra de metal industrial y, por supuesto, el ritual definitivo -y tan español- de beber juntos del porrón.

PUEDE INTERESARTE

Carisma multiplicado por dos

La química entre ambos es evidente. Grohl lleva años cultivando esa imagen de estrella de rock que podría caerte simpática aunque te quitara el último trozo de pizza, y José Andrés tiene desde hace tiempo el carisma de alguien que podría llenar estadios explicando una receta de gazpacho. Juntos funcionan como una colaboración que nadie había pedido, pero que todo el mundo necesitaba.

José Andrés y Dave Grohl, alta cocina y rock'n'roll
PUEDE INTERESARTE

Grohl venía de reventar BottleRock con el regreso de Foo Fighters a uno de sus festivales fetiche, en un show sudoroso, caótico y celebradamente imperfecto, de esos que recuerdan por qué sigue siendo uno de los grandes frontmen del rock estadounidense. Y luego, como si cambiar de registro fuese lo más natural del planeta, apareció compartiendo con José Andrés un porrón lleno de lo que parece ser sidra y bailando con una batidora industrial.

Examen de españolidad líquida

De las imágenes se desprende que el chef español somete una especie de examen de españolidad líquida al ex batería de Nirvana, del que, para ser honestos, sale razonablemente bien parado. No por perfecto -al fin y al cabo nadie domina un porrón sin salpicarse un poco-, pero con la actitud exacta que exige el reglamento rockero, con confianza temeraria y absoluta entrega escénica. En cualquier caso, dominar el arte de beber del porrón sin perder la dignidad exige seguir los siguientes pasos:

  • Sujeta el porrón firmemente por el cuello del vidrio con una sola mano para mantener libre la otra y poder gesticular dramáticamente.
  • Acerca el pitorro a unos dos centímetros de la boca. Nunca, jamás, chupes el cristal, y abre la boca de par en par como si fueras a cantar un aria de ópera.
  • Inclina el recipiente lentamente hacia tu cara, apuntando directamente al centro de la lengua, no a los dientes ni a los ojos.
  • Estira el brazo hacia delante de forma progresiva una vez que el flujo sea constante y traga líquido de manera rítmica e ininterrumpida sin cerrar la boca.
  • Aproxima el porrón de vuelta hacia tu boca antes de cortar el flujo, da un golpe seco de muñeca hacia arriba para cortar la última gota y límpiate la barbilla con disimulo si el experimento no ha salido del todo bien.

El BottleRock, celebrado del 22 al 24 de mayo, ofrece una experiencia premium que combina actuaciones musicales de primer nivel con catas de vino y demostraciones de cocina.