Busca en tu cartera: la moneda de 2 euros olímpica que puede valer hasta 6.000 euros
Grecia lanzó la primera moneda conmemorativa de 2 euros de la zona euro con motivo de los JJOO de Atenas
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Hay monedas que apenas pesan unos gramos y, sin embargo, pueden esconder una pequeña fortuna. En numismática, el valor de una pieza depende de su estado de conservación, la rareza de una determinada emisión, posibles variantes o el acabado. Eso sí, una cosa es el precio que alguien puede pedir por una moneda y otra es el que realmente está dispuesto a pagar el mercado.
La moneda de 2 euros griega de 2004 dedicada a los Juegos Olímpicos de Atenas es un buen ejemplo. En algunas plataformas de compraventa se han publicado ejemplares con precios de hasta 6.000 euros, una cifra espectacular frente a los 2 euros que figuran en la pieza.
Nos referimos a la primera moneda conmemorativa de 2 euros de la historia de la moneda única europea. La moneda común europea había comenzado a circular en 2002, pero hubo que esperar hasta 2004 para que aparecieran las primeras piezas de 2 euros conmemorativas.
Una moneda que hizo historia
Aquel año fueron seis los países que emitieron piezas especiales, entre ellos Grecia. El país heleno aprovechó una ocasión excepcional para inaugurar esta nueva tradición numismática: los Juegos Olímpicos de Atenas, celebrados del 13 al 29 de agosto de 2004.
El acontecimiento tenía además una enorme carga simbólica para Grecia, considerada la cuna histórica de los Juegos Olímpicos. No es de extrañar que el protagonista del diseño fuese un discóbolo, la representación de un atleta de la Antigüedad en el momento previo al lanzamiento del disco. La imagen conecta directamente el deporte olímpico moderno con la tradición artística de la Grecia clásica.
La pieza fue diseñada por Panagiotis Gravvalos y Konstantinos Kazakos. En la cara nacional, a la izquierda del atleta aparecen el logotipo de los Juegos Olímpicos, la inscripción ATHENS 2004 y los cinco anillos olímpicos. A la derecha se sitúan el número 2 y la palabra griega ΕΥΡΩ. Alrededor, las doce estrellas de la Unión Europea completan la composición. El año aparece dividido en dos grupos, 20*04, a ambos lados de la estrella situada en la parte inferior.
Para quien no esté seguro de si esa que tiene en la cartera es de la que estamos hablando, hay un detalle muy revelador. Sobre la cabeza del atleta, ligeramente hacia la izquierda, aparece la marca de la ceca griega. En el canto puede leerse ΕΛΛΗΝΙΚΗ ΔΗΜΟΚΡΑΤΙΑ, es decir, 'República Helénica', acompañada de una estrella.
La pieza recibió reconocimiento en los premios internacionales Coin of the Year, donde fue distinguida como moneda de circulación del año 2004.
Lo que realmente importa
Hay que recordar que esta moneda no nació como una pieza de oro o como una emisión exclusivamente destinada a coleccionistas. Formó parte de las monedas destinadas a la circulación y tenía plena validez como moneda de curso legal en la zona euro. El Banco de Grecia señala precisamente que las monedas conmemorativas de 2 euros forman parte de las monedas destinadas a la circulación.
Si aparece una en algún cajón, merece la pena mirarla con otros ojos. Puede que no esconda los 6.000 euros que promete algún anuncio, pero sí estaremos ante una pieza singular de la historia inicial del euro. Y en numismática, esa combinación de antigüedad, contexto histórico, conservación, rareza y presentación es precisamente la que puede transformar una moneda aparentemente corriente en una pieza buscada por los coleccionistas.
