La vida después de los cuernos: qué hacer cuando hay una infidelidad y quieres seguir

La vida después de los cuernos: ¿Qué hacer cuando hay una infidelidad en la pareja?
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Analizar la situación y dialogar

Cada persona es un mundo y ante una infidelidad "cada uno reacciona de una manera distinta porque para cada persona significa una cosa diferente", explica Ana Lombardía, psicóloga de 'Sexo en la piel' especializada en terapia sexual y de pareja. La terapeuta indica que cuando en una pareja se ha producido una deslealtad "al principio es fundamental tomarse un rato, unos momentos e incluso unos días para pensar en lo que ha sucedido, ver de qué manera afecta y qué significa para cada uno".

Lo más importante es hablar, con el objetivo de esclarecer qué ha podido fallar para que se haya producido la infidelidad. "Es súper importante que, tanto la persona que recibe los cuernos como la que ha sido infiel puedan expresarse", señala Ana Lombardía.

Saber qué ha podido dar lugar a la infidelidad puede ayudar a decidir qué paso dar respecto a la relación. "Una cosa es lo que piensas sobre lo que ha hecho tu pareja, pero los motivos reales que le han podido llevar a acostarse con otra persona pueden ser totalmente distintos a los que creemos", afirma la psicóloga de 'Sexo en la piel'.

Tener claro qué ha sido lo que provocado la deslealtad es algo que puede hacer que la cosa no acabe en ruptura. "Cuando se decide continuar con la relación es porque realmente se ha asumido que el otro quizás ha podido cometer un error, o que ha habido algún problema en la relación, y que los dos van a trabajar juntos para recuperar la confianza", explica Lombardía.

Seguir sin rencores

"Hay veces en que, cuando hay una infidelidad, se acaba entendiendo la situación, se perdona, se trabaja para ello e incluso se puede despertar esa relación", asegura la terapeuta sexual y de pareja. La experta hace una hincapié en algo y es que si la relación continúa tras la infidelidad, debe ser sin rencores. "Si decides volver con tu pareja porque te da miedo perderla pero, aún así, no le has perdonado lo que ha hecho, ahí pueden surgir problemas", advierte.

Continuar con una relación tras una infidelidad puede ser tóxico si en realidad no se ha perdonado del todo. "Hay casos en los que la persona que ha sido engañada acepta continuar con su pareja, pero al final está como haciéndole pasar una penitencia para compensar el daño que le ha hecho", explica la terapeuta de parejas Ana Lombardía.

Para la experta consultada por Yasss la clave para que una pareja pueda sobrevivir a una infidelidad no está en el castigo, sino en recomponer la relación. "Se trata de volver a construir algo juntos e intentar establecer otra vez una confianza", explica.

Ana Lombardía de 'Sexo en la piel' aclara que, cuando se produce una deslealtad, el infiel no siempre es el único responsable de la situación: "Hay muchas veces en las que puede haber responsabilidad de la infidelidad por las dos partes, no solo por el que se ha acostado con otra persona. Al final y al cabo es una pareja".

En la terapia "no se trabaja para perdonar la infidelidad como tal, sino para ver si se puede reconstruir o no la pareja, para recuperar la confianza y luego ver si se perdona o no se perdona", cuenta Ana Lombardía. La psicóloga explica que, en la fase inicial "para lo que se trabaja es para entender qué es lo que ha sucedido en la relación y para ver si se quiere continuar construyendo un vínculo y, si es así, ya entramos en el perdón".

La especialista en terapia de pareja afirma que, cuando alguien tiene claro que no quiere continuar con la relación, directamente "se trabaja para que la persona se pueda separar de la manera menos dolorosa posible".

¿No contarlo?

Cuando se trata de un desliz puntual, muchos dudan entre ser sincero y contárselo a su pareja o no hacerlo e intentar salvar así la relación. "Hay que diferenciar entre la sinceridad y el sincericidio. Hay veces en las que hemos cometido un error de manera puntual y tenemos que valorar de qué manera eso puede afectar a la relación, y si la relación va a tener algún beneficio de decirlo o a lo mejor hay que ocultarlo", reflexiona Ana Lomardía.

"Muchas veces quienes confiesan una infidelidad no lo hacen pensando tanto en el bienestar de la relación o de la pareja, sino en el propio. Buscan quitarse la culpa de encima pasándole el marrón a la otra persona", explica la psicóloga especializada en terapia sexual y de pareja.

La experta consultada por Yasss lo tiene claro: "Si creo que el hecho de contarlo puede ser beneficioso para mi vínculo de pareja, a lo mejor está bien contarlo, si no, a lo mejor hay que callarse y continuar y asumir la culpa, y no pasarle esto a tu pareja ni hacerla responsable de un error que has cometido tú cuando en realidad lo único que le va a hacer es daño".

Inseguridad y celos

Aunque superar una infidelidad no es sencillo, la terapeuta de pareja Ana Lombardía asegura que "si se perdona, si se ha pasado página y se ha entendido la deslealtad como un error y se ha abordado el asunto de una manera constructiva no tienen por qué quedar secuelas". De lo contrario, explica la experta, si se continúa con la relación sin que la herida se haya cerrado de verdad puede aparecer mucha sensación de inseguridad y un excesivo afán de controlar qué hace la otra persona en todo momento.

"A veces, tras una infidelidad que en realidad no se ha superado, puede aparecer un aumento de la sensación de celos hacia la pareja o incluso dependencia", cuenta Ana Lombardía, quien afirma que "hay personas para las que una infidelidad no se supera nunca, forma parte de sus valores y de su forma de ser y es algo que no pueden perdonar".

La psicóloga pone un claro ejemplo sobre lo anterior: "Es como cuando rompes un plato y lo pegas pero no queda igual, está pegado pero queda una brecha visible. Esto es un poco parecido, aunque lo construyas otra vez hay personas que no lo superan, no lo entienden y es una brecha que no se puede reparar".

Cruel estigma

Poner los cuernos está fatal y es algo que está mal visto, pero la cruel etiqueta de 'cornudo' es algo que también pesa en el ámbito social y, en determinados casos, hace que algunas personas decidan esconder de cara a la galería el hecho que su pareja les haya sido infiel.

"Hay muchas personas que deciden callarse y ocultar que les han puesto los cuernos. Es un poco complicado porque, muchas veces, en este tipo de situaciones, el hecho de contarlo a familiares, amigos y gente que nos puede ayudar mucho a sentirnos más fuertes y a coger un poco de perspectiva de la situación. Hablar suele ser una buena herramienta para todo y si lo estamos pasando mal es fundamental poder contarlo", explica la psicóloga especializada en terapia sexual y de pareja Ana Lombardía.

La experta consultada por Yasss cuenta que perdonar una infidelidad no siempre está bien visto por los prejuicios culturales y sociales. "Culturalmente, en nuestra sociedad, uno de los motivos fundamentales que parece que te legitima y casi te obliga a dejar a tu pareja es el hecho de que te haya sido infiel. Es como lo que no se puede perdonar nunca jamás, es como lo último de lo último y lo peor que te puede hacer tu pareja", relata la psicóloga.

Algunas personas que deciden continuar con su relación a pesar de haber sido víctimas de una infidelidad se sienten avergonzadas porque piensan que no están haciendo lo que deberían. "Piensan que van a quedar fatal de cara a los ojos de los demás, como que se están rebajando, como que se están humillando", explica la terapeuta de pareja consultada por Yasss.

No tiene por qué marcar de cara a otras relaciones

La psicóloga especializada en terapia sexual y de pareja, Ana Lombardía, afirma que "hay personas que se vuelven muy desconfiadas" tras sufrir una infidelidad, algo que pueden acabar afectándole de cara a otras relaciones. "Les da miedo que les vuelva a suceder y, por tanto, les cuesta volver a entregar su confianza en una nueva relación. Eso a veces, si no está bien gestionado, puede suceder", cuenta la experta.

Pero, por supuesto, no todas las personas a las que su pareja les ha sido infiel se vuelven desconfiadas, sino que también hay quienes viven sus relaciones posteriores con total normalidad. "Hay otras personas que lo gestionan y cuando aparece una nueva persona que les demuestra su confianza, que tiene unos valores similares a los suyos y llegan a unos acuerdos sobre los límites que se pueden traspasar o no en una relación de pareja, confían y llevan la relación estupendamente, o sea que no tiene por qué dejarte marcado definitivamente ni mucho menos".

Ana Lombardía desmiente que alguien a quien le han puesto los cuernos sea más propenso a ser infiel: "Hay personas que han sufrido una infidelidad, saben lo que implica y lo que duele y, por tanto, procuran no hacerle pasar a su pareja por eso". Al mismo tiempo, la psicóloga reconoce que hay casos en los que quien ha sufrido infidelidad cambia su actitud en las relaciones. "Hay personas que se vuelven desconfiadas y un poco cínicas en las relaciones de pareja. Piensan que en realidad no existe la fidelidad, que la monogamia es una ilusión y se permiten tener relaciones fuera de la pareja. Eso ya depende de los valores de cada uno", explica.

¿Qué es realmente ser infiel?

La experta consultada por Yasss explica que el concepto de infidelidad no es el mismo para todas las parejas. "Tradicionalmente infidelidad es que tu pareja tenga relaciones sexuales con otra persona, pero hay parejas que eso no lo consideran infidelidad, hay otras que consideran infidelidad el irte al cine con otra persona que no sea tu pareja… Es decir, que depende de los límites que tenga cada persona a la hora de llevar una relación y los acuerdos a los que se han llegado".

Según la psicóloga especializada en terapia sexual y de pareja, Ana Lombardía, lo que para una persona es una infidelidad para otra puede no serlo. Para que el concepto en una relación quede claro recomienda "establecer una serie de acuerdos lo más explícitos posibles y estar los dos de acuerdo en cuáles son los límites en base a los valores de cada miembro, porque luego cada persona es un mundo".

La experta cuenta que la honestidad a la hora de llegar a esos acuerdos es importante para que no se produzcan infidelidades: "Hay veces en que por continuar con nuestra pareja accedemos a unos acuerdos que realmente no van con nosotros. Por eso lo importante es ser honesto con uno mismo y plantearse qué tipo de relación de pareja se quiere tener. A lo mejor yo no quiero llevar una relación monógama, por ejemplo, o quiero tener la posibilidad de tener relaciones sexuales esporádicas con otra persona y no lo estoy diciendo, entonces a lo mejor estoy haciendo mucho daño a mi pareja por no ser honesto con esa parte de mí mismo que es perfectamente legítima, pero que tiene que estar acordada con la otra persona".

Algunas parejas abren la relación tras la infidelidad

Plantear un nuevo modelo de relación es una solución que muchas parejas consideran necesaria para continuar juntos. "Algunas personas pueden llegar a acuerdos y plantear un nuevo modelo de pareja como el de una relación abierta o una relación poliamorosa. De ahí pueden salir muy buenos acuerdos cuando se han dado cuenta de que el otro tipo de modelo de pareja no les vale. Cambian y evolucionan a otro", cuenta la psicóloga Ana Lombardía.

La experta consultada por Yasss afirma que "hay parejas que se dan cuenta que están siendo infieles no porque no quieran a su pareja, ni porque no la deseen o no estén a gusto en la relación, sino porque realmente se sienten a gusto compartiendo un vínculo sexual con otras personas, que no lo consideran excluyente con un buen funcionamiento de su relación".

No se es infiel por naturaleza

La psicóloga de 'Sexo en la piel' consultada por Yasss afirma que quien ha sido infiel una vez no tiene necesariamente por qué serlo más veces "Hay personas que han sido infieles en una ocasión, pero entienden que ha sido un error y aprenden de ello y no lo vuelven a hacer, o sea que no tiene por qué ser ni mucho menos una tendencia".

Ana Lombardía lo tiene claro: "No se es infiel por naturaleza". Para la especialista en terapia sexual y de pareja "ser infiel o no es una decisión que se toma y es una decisión consciente; no tiene nada que ver con la naturaleza ni con una cuestión evolutiva genética ni nada por el estilo".

Dentro de las relaciones abiertas también hay infidelidades

La infidelidad no es un asunto exclusivo del modelo de pareja tradicional, sino que también puede afectar a las relaciones abiertas aunque en esos casos se trate de un concepto más abstracto. Dejar claro qué es infidelidad y qué no es fundamental, según Ana Lombardía de 'Sexo en la piel', para que no haya malos entendidos en la relación.

"En la mayoría de relaciones el hecho de que te acuestes con otra persona es una infidelidad y se entiende como tal, pero en las relaciones abiertas y en las poliamorosas hay una serie de acuerdos que sí que hay que explicitar, dado que las relaciones ya no están tan claras, las reglas ya no son tan explícitas y hay que hablarlas. Si dentro de una relación poliamorosa esas reglas se rompen puede ser una infidelidad", señala la especialista en terapia sexual y de pareja.

Ana Lombardía pone un ejemplo claro sobre cómo puede manifestarse la infidelidad en las relaciones abiertas: "Si habíamos hablado que solo nos vamos a acostar con dos personas más simultáneamente y me estoy acostando con tres, a lo mejor eso es una infidelidad. O si hemos acordado que cuando nos acostemos con una persona no vamos a repetir con ella más de tres veces, para que no se cree un vínculo, y resulta que me he acostado cuatro… pues a lo mejor eso es una infidelidad dentro de nuestros acuerdos de relación".