Un exfutbolista de Primera División pierde su pensión vitalicia pese a que la Justicia reconoce su enfermedad crónica

El futbolista está diagnosticado con diabetes mellitus tipo 1, asma extrínseca y retinopatía diabética
En 2022, el último club le rescindió el contrato porque su capacidad física había disminuido
El exfutbolista de Primera División, Carlos Castro, ha perdido su pensión vitalicia de 1.600 euros. El exjugador se retiró a los 26 años debido a unas dolencias que le provocaban severas limitaciones. Pero el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) se la ha rechazado a pesar de que la Justicia reconoce que su enfermedad le impide seguir el desarrollo de su carrera, según 'El Correo'.
El futbolista está diagnosticado con diabetes mellitus tipo 1, asma extrínseca y retinopatía diabética. En 2022, el último club le rescindió el contrato porque su capacidad física había disminuido. La Justicia reconoce la gravedad de su situación médica, pero aclaran que esta "le impediría realizar las tareas fundamentales de la profesión habitual de futbolista". Pero la Sala deja claro que una prestación no depende solo de la cuestión médica sino también de la jurídica.
Castro reclamaba una pensión de 2.715,75 euros mensuales
Carlos Castro reclamaba una pensión de 2.715,75 euros mensuales, una cifra equivalente al 55% de su base reguladora pero, al no estar dado de alta en la Seguridad Social, perdió el derecho a acceder a la pensión vitalicia. El exjugador intentó apoyarse en la Doctrina del Tribunal Supremo, pero el TSJA consideró que no se daban las circunstancias necesarias para ello.
La Sala recuerda que esta interpretación solo es válida cuando existe una causa justificada que explique la desvinculación con el sistema. El señala que solo se puede recibir la ayuda por incapacidad permanente si se cumplen todos los requisitos legales, sin excepción.
Carlos Castro (Ujo, Asturias, 1995) fue futbolista profesional durante más de ocho años en clubes históricos de La Liga como el Sporting de Gijón o el RCD Mallorca. Una carrera que tuvo que dejar a los 26 años por una enfermedad crónica.
