La histórica camiseta de Michael Jordan que va a ser subastada y podría batir un récord
La camiseta que el 23 vistió en el tercer partido de las Finales de 1998 apunta a subastarse por encima de los 10 millones de dólares
La historia de cómo Jordan se transformó físicamente en los 90 para poder ganar a su mayor rival
La temporada 1997-98 de los Chicago Bulls fue el último acto de la dinastía del legendario equipo comandado por Michael Jordan y uno de esos momentos deportivos que, con el paso del tiempo, han adquirido una dimensión casi cultural. El célebre 'The Last Dance' terminó en junio de 1998, pero su legado no ha dejado de crecer. Ahora, una camiseta que el mítico 23 vistió durante aquellas Finales vuelve a ponerle precio.
Se trata de la elástica blanca que Jordan llevó durante el tercer partido de la serie y que va a ser subastada por JOOPITER con la previsión de venderse por encima de los 10 millones de dólares, convirtiéndose así en la camiseta de baloncesto más cara jamás vendida.
Las pujas se abrirán el 15 de septiembre y permanecerán abiertas hasta el 29 de septiembre. La estimación previa se sitúa entre 10 y 15 millones de dólares, una horquilla que coloca directamente esta prenda frente al récord que el propio Jordan estableció en 2022.
Entonces su camiseta roja del primer partido de aquellas mismas Finales alcanzó los 10,091 millones de dólares en Sotheby's, hasta hoy la cifra más alta pagada por una camiseta de baloncesto y por una pieza de memorabilia deportiva utilizada en competición.
Una noche irrepetible
El 7 de junio de 198 los Bulls regresaron al United Center después de haber repartido victorias con Utah Jazz en Salt Lake City. La serie estaba empatada a uno y el tercer encuentro debía servir para que Chicago recuperara el control de la final.
Lo hizo de una manera casi insultante. Los Bulls derrotaron a Utah por 96-54, una diferencia de 42 puntos que continúa entre las mayores palizas de la historia de las Finales. Los Jazz sufrieron una defensa asfixiante que provocó 26 pérdidas de balón. Jordan ni siquiera necesitó una de sus noches de 40 puntos. Le bastaron 24 tantos en 32 minutos para liderar las anotaciones y colocar a Chicago por delante 2-1 en la eliminatoria.
La imagen que ha quedado asociada a aquel partido no es, por tanto, la de un lanzamiento imposible en el último segundo, sino la de un Jordan dominante en un equipo que sabía exactamente cuándo apretar el acelerador y cuándo dejar que la maquinaria defensiva hiciera el trabajo. Tres días después, en el cuarto partido, los Bulls volverían a ganar, esta vez por 86-82, y se colocarían a una sola victoria del campeonato.
El quinto encuentro fue el que devolvió la esperanza a Utah, tras imponerse 83-81 en Chicago y obligar a la serie a regresar a Salt Lake City. Allí, en el sexto partido, llegaría la escena que convirtió aquella temporada en leyenda. Jordan robó el balón a Karl Malone y anotó sobre Bryon Russell el tiro que dio a los Bulls el sexto campeonato.
El valor de una reliquia escasa
La extraordinaria valoración de esta camiseta no depende únicamente de que perteneciera a Jordan. Su rareza tiene mucho que ver con la época en la que fue utilizada. Conviene recordar que hoy las franquicias disponen de sistemas sofisticados para controlar las prendas de competición y los jugadores suelen estrenar estrenar camisetas con mucha mayor frecuencia.
En los años 90 no ocurría así. Los equipos podían lavar y volver a utilizar las mismas camisetas durante distintos encuentros, algo que hace especialmente difícil encontrar prendas de aquella época cuya utilización pueda demostrarse con precisión.
"Jordan sigue siendo una reliquia muy, muy, muy rara", señalaba en 'The Athletic' Barry Meisel, fundador de MeiGray, una de las compañías de referencia en autenticación y photo matching de memorabilia deportiva. La razón, añadía, está en que entonces "no había programas de camisetas usadas en partidos" y los equipos no colocaban una camiseta nueva sobre el jugador "cada partido o cada dos partidos".
En el caso de la prenda que nos ocupa confluyen varios factores clave. "Tienes al mejor jugador de todos los tiempos, tienes ‘The Last Dance’ y su campeonato final. Dentro del contexto de los coleccionistas de la NBA, están todos los elementos de una reliquia que se cuenta entre las mayores de todos los tiempos”, sostiene Meisel.
Un ilustre precedente
La comparación inevitable es con la otra camiseta de aquellas Finales. La roja que Jordan utilizó en el primer partido de la serie fue subastada por Sotheby's en septiembre de 2022. La estimación inicial era de entre 3 y 5 millones de dólares, pero 20 pujas terminaron elevando el precio hasta 10,091 millones. Aquella venta estableció un récord que todavía permanece vigente pero que puede ser superado ahora.
Caitlin Donovan, responsable global de ventas de JOOPITER, pone el acento en algo que va más allá del precio. 'The Last Dance' es, en su opinión, "uno de los capítulos definitorios de la historia del deporte", no solamente del baloncesto.
La especialista también subraya una dimensión emocional. "Con un objeto de este nivel de importancia, la emoción es clave", explicó. La intención de JOOPITER es atraer a un comprador capaz de pagar una cantidad extraordinaria, pero también convertir la pieza en una historia compartida con quienes vivieron aquella época, siguieron a los Bulls y recuerdan dónde estaban cuando Jordan y compañía cerraron una era irrepetible.
