El aeropuerto de Barajas es una de las fronteras más complejas de la UE donde se inspeccionan toneladas de productos de origen animal y vegetal
Expertos aclaran las dudas en torno a los estándares de los productos de Mercosur: "No hay ningún riesgo para la salud, cumplen las normas de la UE"
El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas es una de las fronteras más complejas de la Unión Europea. Es un laberinto de terminales, hangares y laboratorios donde se trata, entre otras muchas cosas, de garantizar la seguridad de las miles de toneladas de productos de origen animal y vegetal para consumo humano que llegan procedentes de fuera de la Unión. Un equipo de Informativos Telecinco ha comprobado cómo funcionan estos controles.
Bajo unas lonas refrigeradas, 2.400 kilos de merluza procedente de Chile. La mercancía acaba de aterrizar en el aeropuerto de Barajas. En la Unión Europea comienzan los controles. "Para garantizar que se cumplen los mismos estándares, sanitarios, fitosanitarios y de salud pública que se cumplen dentro del territorio comunitario", explica Carmen González, subdirectora general de control en fronteras.
Primero se revisan las etiquetas para garantizar la trazabilidad, pero hay también inspección ocular y también el laboratorio. "Se han tomado muestras para la detección o la posible presencia de un contaminante ambiental, que son las dioxinas", añade González.
Al año entran en España seis millones de productos de origen vegetal
Toda la mercancía de origen animal pasa por controles de seguridad alimentaria. Una de cada 100 inspecciones es desfavorable. Otro avión acaba de aterrizar con 50 palets de espárragos y mangos. Al año entran en España seis millones de toneladas de productos de origen vegetal, pero no todos pasan.
Es el caso, por ejemplo, de una partida de mango. Los inspectores han detectado que tienen una posible plaga, por lo tanto, la mercancía queda interceptada. En algunos productos, los de más riesgo se analiza hasta el 80% de la mercancía que entra en España.

