La Policía ha detenido a dos personas como presuntos responsables de un delito contra la propiedad intelectual
Se trata de la mayor intervención de juguetes falsos realizada hasta el momento en España, con unas 25 toneladas de productos falsificados
La Policía Nacional ha incautado más de 600.000 peluches, llaveros y otros artículos falsificados, procedentes de China, que estaban almacenados en varias naves industriales de los municipios madrileños de Fuenlabrada, Getafe y Parla. Los objetos, la mayoría sobre la serie de éxito 'Stranger Things', eran de una calidad muy inferior a los originales. Se trata de la mayor intervención de juguetes falsos realizada hasta el momento, con unas 25 toneladas de productos falsificados, según destaca la Dirección General de la Policía.
En la operación, bautizada como Eleven, en alusión a una de las protagonistas de la conocida serie 'Stranger Things', han sido detenidas, dos personas, un hombre y una mujer, como presuntos responsables de un delito contra la propiedad intelectual.
La investigación se inició el pasado mes de febrero cuando los investigadores detectaron el flujo de envíos sospechosos procedentes de China. Las partidas presentaban documentación irregular con datos de identidad y contacto falsos para dificultar cualquier actuación policial, lo que hizo saltar las alarmas entre los agentes. La primera intervención permitió interceptar 72 cajas que contenían productos vinculados a la conocida producción audiovisual internacional. Los artículos, sin embargo, tenían acabados de muy baja calidad y carecían de las garantías mínimas de seguridad, exigidas para su comercialización en el mercado europeo.
Los productos falsificados entrañaban un riesgo real especialmente para los niños
Los investigadores lograron identificar a la destinataria de la mercancía y localizar el centro neurálgico de la actividad ilegal, en una nave industrial situada en Parla. Uno de los detenidos es un hombre, que era el arrendatario de este local. La otra detención es una mujer , encargada de recibir los pedidos. La explotación de la investigación dio paso a cinco inspecciones simultáneas en distintos puntos de Fuenlabrada, Getafe y Parla.
Según la Policía, el balance final de las actuaciones releva la magnitud del entramado: más de 25 toneladas de productos falsificados sumando más de 600.000 artículos de diversa índole, todos ellos reproducciones no autorizadas de marcas y contenidos de gran proyección comercial.
Las pesquisas pusieron de manifiesto que, además del perjuicio económico para los titulares de los derechos de propiedad industrial, estos productos entrañaban un riesgo real para la salud, especialmente de los menores. Muchos de los juguetes intervenidos estaban fabricados con materiales frágiles y piezas de pequeño tamaño que podían desprenderse con facilidad, con el consiguiente peligro de asfixia o intoxicación.
La actuación policial se amplió posteriormente a varias empresas logísticas, donde se intervinieron otras 36 cajas vinculadas a los mismos responsables, sumando más de 16.000 artículos adicionales.
