Una urbanización de Erandio comprada por un fondo podría dejar en la calle a 120 familias.
Los planes de Maricarmen, la anciana desahuciada en Madrid, cuando reciba el alta hospitalaria: dónde vivirá y quién le acompañará
Hay más Maricarmen en España. Cada caso tiene sus circunstancias, pero hay otras personas que están viviendo un proceso parecido. Una joven de 30 años de Granada que podría perder la casa en la que ha vivido desde la infancia o el que afecta a toda una urbanización de Erandio que dejaría en la calle a 120 familias.
Un buitre gigante con su nombre el cuello preside este bloque de ocho edificios. Es el fondo de inversión que ahoga a hasta 400 personas que dicen sentirse un poco Maricarmen.
En su calendario y en sus pesadillas este próximo 1 de octubre aparece marcado a fuego. El suyo es el primero de los contratos de alquiler que vencen y que se niegan a renovar. "Visto lo visto, vamos a ir volando todos", dice Mariví, que no puede vivir en cualquier casa, necesita ascensor para ir con su silla y con puertas amplias para que pueda entrar.
Paloma no sabe cuánto tiempo va a poder entrar en su casa. Vive en el centro de Granada desde los 7 años. Toda una vida de recuerdos. El contrato, por el que paga 360 euros, lo firmó su padre, que pasó a su madre. Ambos murieron y un gran tenedor compró el edificio. La ley de Arrendamientos es de 1994 y regula las rentas antiguas. Dice que un contrato de renta antigua no se puede subrogar dos veces.
Así que el caso de Paloma es claro legalmente. Ella dice que solo le queda la lucha, aunque "siempre tienes la tensión de que te manden una empresa de 'desokupa'" y que jamás ha dejado de pagar el alquiler. Paloma intentó negociar para seguir viviendo en la casa. "Les dije que estaba dispuesta a pagar algo más, pero me dijeron que no iban a renovar alquileres", ha relatado. Pero el tenedor quiere pisos turísticos y con la ley en la mano lo logrará.

