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Calculadora de gasolina: ¿te compensa usar tu coche para ir al trabajo o es más barato el transporte público?

Transporte público
Transporte público. Telecinco.es
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La decisión entre usar el coche o ir en transporte público no se debe tomar en base a simples intuiciones. Todo debe estar basado en datos reales, por lo que depende del precio real del combustible, de los kilómetros de tus trayectos, del consumo de tu coche y del coste del transporte público disponible en tu ciudad. 

Para realizar la comparación, conviene aplicar una metodología de coste total. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) dispone de una guía y una calculadora que permiten estimar el coste por kilómetro y el coste mensual sumando combustible, mantenimiento, neumáticos, seguros, impuestos y depreciación… Con su uso se puede ver claramente el coste total del coche. 

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Si nos conformamos con una aproximación más de andar por casa, la forma rápida de hacerlo para el combustible es multiplicar tus kilómetros realizados de camino al trabajo cada mes por el consumo oficial de tu vehículo (mejor en litros por kilómetro) y multiplicar por su precio por litro. Al resultado de esta operación habría que sumarle peajes y aparcamiento si se incurriese en estos gastos. La ventaja de usar el esquema del IDAE es que, además del combustible, pone números a los costes «invisibles» que mucha gente olvida y que pueden decantar la balanza.

Haciendo cálculos con el transporte

En el momento de redactar este artículo, el precio medio de la gasolina más utilizada, la de 95 octanos, se sitúa en 1,479€/l de media en España, a partir de los datos más recientes del mercado de carburantes.

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Al otro lado, el transporte público ofrece precios cerrados. Por ejemplo, en Madrid, el Abono de 30 días (26–64 años) cuesta 32,70€ en zona A y 49,20€ en B3/C1/C2 para el segundo semestre de 2025, según el Consorcio Regional de Transportes de Madrid. En el caso de Barcelona, la T-usual (30 días) permite viajes ilimitados «desde 22 €», de acuerdo con la ATM/T-mobilitat y TMB. 

¿Y cuál compensa? Si haces, por ejemplo, 20 días laborables al mes y tu ida y vuelta suma 30 km diarios, el umbral se decide por el consumo real de tu coche y por si pagas parking o peajes. Con gasolina a 1,479€/l (referencia semanal), un turismo con consumo moderado puede situar su solo-combustible mensual por encima o por debajo de los 22–33–49€ de los abonos citados según el caso. Si además añades aparcamiento en el centro o atascos que disparen el consumo, el transporte público suele ganar y ser más barato. En trayectos largos de periferia con aparcamiento gratuito en destino, el coche puede llegar a ser una alternativa… pero solo cuando su consumo sea bajo y el mantenimiento anual esté contenido. 

La regla práctica es simple y verificable: toma el precio por litro vigente, calcula tu coste mensual de combustible con tus kilómetros y consumo, suma costes fijos (parking, peajes) y compáralo con el abono mensual que realmente necesitas por zonas. Si el resultado se acerca, deja que los costes «olvidados» (mantenimiento, neumáticos, seguro), tal y como recomienda el IDAE, sean quienes decidan. En movilidad cotidiana, la calculadora es menos una cuestión de fe que de números.