¿Subirá el precio de los vuelos por la guerra de Irán? De cada 100 euros de coste que tiene una compañía aérea, 30 son del combustible
Llenar el depósito de los aviones cuesta más dinero para las compañías y esto se traducirá en una subida de precios
Los precios de los billetes de avión suben también por la guerra: así se han incrementado en vuelos de corta y larga distancia
Viajar en avión será más caro. El precio del queroseno se ha duplicado desde que comenzó la guerra de Irán y los expertos recomiendan comprar los vuelos cuanto antes. Esto sucede porque las grandes compañías cuentan con contratos de cobertura que les garantizan el 80% del queroseno al precio que tenía antes de la guerra durante los primeros seis y ocho meses.
A pesar de esto, existe una parte que sí pasa al consumidor, por lo que se prevé una subida de los billetes de avión. Pero, de momento, la guerra de Irán no está afectando al tráfico aéreo de los aeropuertos españoles. De hecho, Iberia ha anunciado récord de asientos disponibles para este verano.
De cada 100 euros de coste de una compañía aérea, 30 euros se los lleva el combustible
La recomendación de los expertos es unánime: adelantar o realizar con antelación las reservas de las vacaciones. Así lo resalta el vicepresidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes, José Manuel Lastra. ¿Por qué? Porque de cada 100 euros de coste que tiene una compañía aérea, 30 euros se los lleva el combustible.
Esto lo que provoca es que llenar el depósito del avión sea más caro y acaba repercutiendo en los precios del billete. Aunque, de momento, ese impacto es limitado. "Las grandes compañías aéreas que operan en España tienen contratos de cobertura que le aseguran para los próximos seis u ocho meses hasta el 80% de su consumo de queroseno a un precio similar al que existía justo antes del conflicto", señala Javier Gándara, presidente de la Asociación Líneas Aéreas.
Los seguros son los que están pagando el sobrecoste del precio del combustible pero si el conflicto se prolonga más, aparecerán los problemas económicos para los viajeros. Aunque no se prevé peores escenarios. España, por ejemplo, tiene un alto grado de autonomía porque importa el 20% del combustible de avión que necesita. El resto, se refina en nuestro país. Aún así, las compañías aéreas se preparan por las posibles consecuencias que puede traer la guerra de Irán.