Empleo

Así afecta el mal tiempo al empleo: bares y terrazas vacías, hoteles sin clientes y el campo sin poder sembrar ni recoger por las lluvias

Las fuerte y constantes precipitaciones ha dejado vacíos los locales de hostelería de las costas españolas. Informativos Telecinco
Compartir

El mercado laboral ha iniciado el año con un fuerte retroceso marcado por el impacto de las condiciones meteorológicas adversas. España perdió 270.782 afiliados a la Seguridad Social en enero —el peor dato para este mes desde 2012— y el paro aumentó en 30.392 personas, hasta alcanzar los 2,43 millones de desempleados. Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el temporal ha sido un factor determinante en un mes ya tradicionalmente negativo para el empleo.

Las consecuencias se han dejado sentir con especial intensidad en sectores dependientes del clima, como el turismo, la hostelería y la agricultura. En Málaga, uno de los principales destinos turísticos del país, la lluvia ha frenado la actividad en plena temporada baja. “La verdad es que la lluvia no nos ayuda en nada”, lamentan trabajadores del sector, que explican que la caída de visitantes se ha acentuado este año. “En invierno baja mucho y con las lluvias más todavía. Este año había menos personal”, añaden, señalando que muchos negocios han optado por reducir plantilla ante la falta de demanda.

PUEDE INTERESARTE

Impacto del temporal en todos los sectores productivos

En la costa valenciana, la situación es similar. El mal tiempo ha afectado a la ocupación hotelera y a la actividad de los locales de temporada. Massiel García, directora del Hotel Neptuno, resume la inestabilidad meteorológica de las últimas semanas: “Un día llueve, otro día llueve y otro hace viento”. La responsable hotelera reconoce que la incertidumbre ha frenado cualquier refuerzo de personal. “Ahora mismo no tenemos contratación extra porque el tiempo no acompaña. El mal tiempo obviamente no ayuda”, explica.

El impacto del temporal ha sido aún más devastador en el campo gallego. En Ourense, las borrascas han paralizado por completo el trabajo agrícola en un momento clave del calendario. Servando Álvarez, técnico del INORDE, detalla la magnitud del problema: “Justo se acabó la época de plantación del cereal de invierno, que no se ha podido plantar, y empezaría la época del cereal de primavera, que tampoco se va a poder plantar”. La imposibilidad de trabajar la tierra afecta directamente al empleo rural. “En estos campos de cereales tendrían que estar trabajando entre 350 y 400 personas”, señala Álvarez, que calcula que “se pierden seis meses de trabajo en el campo y seis meses de mano de obra”.

PUEDE INTERESARTE

Las pérdidas económicas también son significativas. En algunas zonas de Ourense, el exceso de agua ha convertido los terrenos en auténticos barrizales, inutilizables para la maquinaria agrícola. Según los técnicos, el impacto económico ronda los 10 millones de euros solo en esta provincia.