Los estudiantes universitarios en España ya pagan hasta 730 euros por una habitación en un piso compartido

Una habitación en un piso compartido en Madrid.. vídeo de Informativos Telecinco
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El fin del verano inaugura el nuevo curso académico que enfrenta a los jóvenes universitarios a la dura realidad del alquiler de una habitación que puede llegar a costar 730 euros al mes. Lo peor en que con esos precios, que superan el 12% del año anterior en Madrid, ya es difícil encontrar algo por estas fechas.

Hasta 730 euros por una habitación en un piso de seis, compartido con otros estudiantes en Madrid. En las grandes ciudades españolas puede llegar hasta esa cantidad y con el baño compartido.

La profesional de la inmobiliaria explica las bondades del inmueble con "aire acondicionado", "zona de estudio", "armario y el "baño compartido".

Todavía no lo "vive nadie", pero nos avisa que "todas las estancias ya están alquiladas, con meses de antelación para que otros estudiantes no les quiten el piso".

Parece una broma de mal gusto recordar aquello de 'es el mercado, amigo', porque la situación de los alquileres de pisos de estudiantes no está para risas. Las inmobiliarias hacen su 'septiembre' porque a veces no tienen que hacer el esfuerzo de enseñarlo. Así relatan la ansiedad generalizada en la búsqueda una habitación.

"Se alquilan online, no tenemos ni que visitarlos, porque los están pagando, aunque no estén aquí". Con el curso sin empezar, los inquilinos todavía no han llegado, pero quizá están pagando la habitación alquilada desde hace uno o dos meses. Es como "una carrera que cada vez empieza antes y es más cara", aseguran los que la viven.

Durante semanas se dedican a la búsqueda de la habitación para alquilar porque hay que "llamar, llamar y llamar". "Somos cuatro estudiantes que estamos buscando piso de alquiler", dicen sin éxito. "El problema es que no hay ni para los que son estudiantes".

El mercado del alquiler, tensionado por el fenómeno de Airbnb no solo afecta el alquiler residencial, sino que repercute a ellos. Son más de medio millón de alumnos con necesidad de vivir fuera de su domicilio familiar, pero chocan con la realidad que nos cuentan: "No estamos encontrando alquiler".

La demanda sube y los precios más: en Madrid las habitaciones de estudiantes cuestan un 12% más que el curso pasado, lo que supone 200 euros más que la media nacional.

La frase se gasta de repetirla: "En Madrid están carísimos los alquileres". En Barcelona han conseguido mantenerse en los 600 euros por habitación del pasado año, mientras que en Valencia y Alicante también se disparan.

Las residencias de estudiantes son insuficientes y de cada uno, tres se quedan fuera porque no dan abasto a la demanda, que aumenta también por los alumnos procedentes del extranjero, un número que en los últimos años también ha crecido.