El instituto público de Salamanca donde los alumnos prefieren pasar el recreo leyendo en la biblioteca: "Nos entretenemos"

El IES Lucía de Medrano de Salamanca es uno de los centros más demandados de Castilla y León por su apoyo a la lectura
La historia de Francisco Borges, el chico de 13 años que pasó de leer diez libros al día a dar charlas de lectura en los colegios
El IES Lucía de Medrano de Salamanca no es un instituto cualquiera. Desde que se reformó su equipo directivo en el año 2014, este centro público se ha convertido en uno de los más demandados de toda Castilla y León, hasta el punto de tener hasta 350 solicitudes de admisión por curso y una larga lista de espera.
La calve de su éxito está, sobre todo, en el liderazgo de su director, Ángel Torijano, cuyo amplio proyecto lingüístico intenta combatir la actual pérdida de vocabulario que están teniendo los jóvenes por el uso rápido y excesivo de las redes sociales. Para conseguir que tengan más interés por la lectura y la escritura, evitando así faltas de ortografía que pueden tolerarse en los chats pero no sobre el papel, el instituto ha recurrido a los dictados y la lectura obligatoria y a renovar el concepto de la biblioteca.
"La biblioteca ya no es el lugar de los castigos"
En primer lugar, la dirección, con el compromiso de todos los maestros, hicieron que "la biblioteca dejara de ser el lugar donde se enviaba a los castigados para que no se identificarse la lectura con algo malo". De este modo, consiguieron que muchos alumnos, como demuestra este reportaje realizado por María Fente, se interesaran por la lectura hasta tal punto de que prefieran pasar el tiempo del recreo leyendo antes que jugando en el patio.
"En un mes puedo leer unos tres o cuatro libros. Es una forma que tenemos de entretenernos", ha dicho uno de los alumnos a Informativos Telecinco. También que estas lecturas sirven luego de debate en el programa de radio del instituto, desde donde los propios estudiantes hacen sus recomendaciones. Gracias a esto y a la palabra del día que tienen que aprender cada jornada, "hemos conseguido que la mejora en la lectura y en la escritura sea algo real", ha dicho el director.
"Dándoles un espacio y un tiempo para leer, hemos logrado fomentar esa animación por la lectura", añade. En el patio, es fácil ver a grupos de alumnos y profesores con instrumentos musicales o hablando otro idioma porque en este centro los recreos son activos y lingüísticos. "Es otra iniciativa dentro del programa de internacionalización", concluye Torijano.
