Los dos presos vascos, liberados por Venezuela están "relativamente bien"

José María Basoa y Andrés Martínez Adasme fueron acusados por el régimen chavista de actos "terroristas". vídeo Informativos Telecinco
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Los dos presos vascos que este jueves fueron liberados junto a otros tres españoles por el Gobierno de Venezuela "se encuentran relativamente bien". Lo ha confirmado el secretario de Acción Exterior del Gobierno vasco, Ander Caballero, pendiente de la llegada de los cinco españoles a nuestro país.

José María Basoa y Andrés Martínez Adasme, que ya vuelan hacia España junto a los otros tres españoles excarcelados, fueron arrestados y acusados de planear actos "terroristas" en septiembre de 2024 y este jueves fueron liberados junto a "un número importante de personas" como un "gesto unilateral" para "consolidar la paz y la convivencia pacífica", según apuntó el presidente del Parlamento venezolano.

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El secretario de Acción Exterior del Gobierno vasco ha denunciado en Radio Euskadi, que durante los 15 meses que los dos bilbaínos han permanecido arrestados no han visto respetados sus derechos y han padecido una situación "ciertamente grave".

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Según ha detallado, el objetivo ahora es que lleguen "a casa" lo antes posible y se puedan reunir con sus familiares, motivo por el que desde el Gobierno vasco se ha "preparado todo lo que pudieran necesitar desde el punto de vista médico y de cuidados".

La desesperación de los familiares de José María Basoa y Andrés Martínez

Caballero ha subrayado que desde el momento de su encarcelación se ha trasladado a las familias de José María Basoa y Andrés Martínez Adasme la "poca información" de que se disponía. "Hemos podido constatar el desasosiego y la desesperación familiar" que llevaban meses sin noticias. "Ahora entiendo que están abrumados y esperanzados en que esto quede en una terrible pesadilla", ha añadido.

En relación a los cargos que se les atribuía por parte de las autoridades venezolanas, Caballero ha explicado que lo que ha quedado patente es que no ha habido un proceso "legal y garantista" en el que cualquier acusación haya podido ser probada.