OTAN

El contralmirante Joaquín Ruiz Escagedo y la misión de la Armada comandando la Agrupación Naval Permanente Número 1 de la OTAN: "Es un honor"

Así explica el contralmirante Joaquín Ruiz Escagedo la importante misión de la fragata 'Almirante Juan de Borbón' y la Armada en la SNMG-1 de la OTAN. Informativos Telecinco
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Informativos Telecinco e Íñigo Yarza se han subido a bordo de la fragata ‘Juan Almirante de Borbón’, que encabeza desde el inicio de enero la misión de la Agrupación Naval Permanente número 1 de la OTAN (SNMG-1) tras tomar el mando el contralmirante Joaquín Ruiz Escagedo, a quien también hemos podido entrevistar sobre el importante rol de la Armada en el despliegue de la Alianza Atlántica sobre una zona estratégica clave tanto para la economía como para las conexiones marítimas.

Explicando que la SNMG-1 es una “agrupación multinacional que opera permanentemente en el norte de Europa, en el Mar Báltico, Mar del Norte, Mar de Noruega y Ártico”, Escagedo detalla que el área es “una zona vital para muchos países”, señalando que es “un honor” asumir el mando por segunda vez y que refleja una vez más el compromiso y la capacidad de España y la Armada con la Alianza, así como la solidaridad con el resto de países integrantes de la OTAN.

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España y la Armada, al frente de la Agrupación Naval Permanente Número 1 de la OTAN

“España pone a disposición de sus aliados sus propias capacidades allá donde son necesarias. En estos momentos es necesario estar aquí y es muy importante para España demostrar que tiene la capacidad y la voluntad de colaborar con sus aliados e incluso proporcionar el mando de agrupaciones de esta importancia. Creo que le da una visibilidad muy alta; mucho más que la que le daría solamente integrar un buque en esta agrupación bajo mando de otro país”, apunta el contralmirante, asegurando que “la Armada está muy valorada” y cuenta con “una tradición de siglos”.

“Es muy reconocida entre el resto de países de la OTAN. Saben de nuestra profesionalidad y de nuestro compromiso y somos valorados como aliados allí donde vamos. Además, tenemos unas dotaciones de buques tremendamente profesionales”, destaca, aseverando igualmente que en las Fuerzas Armadas de la OTAN rige la un espíritu “de mucha colaboración, mucha unidad y de cooperación y apoyo mutuo en cualquier circunstancia”.

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Ahondando en las características de la misión que desarrollan en la SNMG-1 que España lidera desde enero y durante tres meses, Ruiz Escagedo explica que principalmente se encargan de “monitorizar lo que ocurre en el entorno marítimo".

“El entorno marítimo es un entorno global. Es uno de los entornos globales, comunes. No pertenecen a ningún país, excepto las aguas territoriales, pero es por donde se mueve la mayor parte del comercio de todos los países costeros. Muchos de ellos son países también de la OTAN”, explica.

“Todos los países ribereños del Mar Báltico, excepto Rusia, son países de la OTAN en este momento y el Mar Báltico es fundamental para su economía. Hay países también ribereños del Atlántico norte que son también miembros de la OTAN y su economía depende de las comunicaciones marítimas en esta zona. España es, a la vez, un país atlántico y mediterráneo. Por eso, es el único que suministra barcos de la Armada a las agrupaciones que están en el Atlántico y a las que están en el Mediterráneo”, explica, contextualizando la singularidad de nuestro país antes de ahondar en detalles sobre la misión.

La misión de la SNMG-1 y el rol de la fragata ‘Almirante Juan de Borbón’

“Lo primero que hacemos es mantener una presencia permanente para evitar sorpresas con las infraestructuras críticas del fondo submarino y con el comercio marítimo. Y luego, por supuesto, a través de la presencia, manifestamos una disuasión de que el entorno está vigilado y, por tanto, actores malignos no puedan emprender alguna acción o, por lo menos, si lo hacen, que sepan que les vamos a detectar de forma inmediata y, por supuesto, (ejercer) una defensa si fuese necesario”, detalla.

Pormenorizando en el día a día de la SNMG-1 y el despliegue que encabeza la ‘Almirante Juan de Borbón’, el contraalmirante precisa lo que más suelen encontrarse durante su vigilancia permanente en la zona: “Tráfico marítimo continuo y un cierto número de buques de guerra también”, señala, antes de entrar en detalle. “Aquí operan los países de la OTAN y también Rusia, y Rusia tiene un despliegue muy significativo de buques de guerra, especialmente en el Mar Báltico, donde estamos entrando precisamente ahora, pero también tiene una base muy importante en el norte de Rusia, sobre todo de submarinos nucleares, pero también de buques de superficie”, indica.

“Ellos son los que operan aquí y nosotros también. Entonces, monitorizamos la presencia, sobre todo, de buques de Rusia. Y no solamente de buques de guerra rusos, sino de buques comerciales que puedan tener propósitos malignos”, apunta, advirtiendo de algunas situaciones que pueden encontrarse.

“El entorno marítimo civil, digamos, está controlado por los países de bandera, pero todos somos conscientes de que existen muchas banderas de conveniencia, países que no llevan un control exhaustivo de los buques abanderados que tienen… Eso provoca lagunas en la legislación internacional de forma que hay países que están registrados de forma impropia, países que cambian continuamente de bandera, países de falsa bandera, buques de falsa bandera que pueden tener propósitos de provocar daños”, señala.

Frente a todo ello, no obstante, indica que el despliegue que están efectuando está dando muy buenos resultados, consiguiendo que lo que antes eran incidentes “continuos” ahora se limite sobre todo a incidentes relacionado con el vuelo de drones.

Lo primero que hacen ante la detección de algo inusual es informarse, según detalla, explicando que existe una estructura y, especialmente, “una operación activada en el Mar Báltico que se llama Baltic Sentry, con un mando alemán, pero que es multinacional, que mantiene una vigilancia permanente en colaboración con los países del entorno precisamente para que, si ocurre un daño, en una infraestructura crítica submarina o un derrame de combustible o cualquier otro daño… inmediatamente se detecte e inmediatamente se vaya a los buques sospechosos de haberlo provocado para investigarles, interrogarles, llamarles a aguas territoriales a puerto, abordarles si es necesarios; la función que decida el país dueño de esas aguas territoriales”.

“Desde que está activada esta operación, que lleva aproximadamente un año, prácticamente no ha habido ningún incidente, cuando antes eran continuos. Ahora hay incidentes de otros tipos, sobre vuelos de drones principalmente, sobre tierra y sobre la mar, pero incidentes de daños graves a infraestructuras… prácticamente casi han cesado desde que estaba en vigor resta operación”, indica.

“Ahora la capacidad de detección de cualquier daño es inmediata y la capacidad de vigilancia también”, incide.

Los vuelos de drones, en el radar

Sobre esos incidentes relacionados con los drones, Escagedo explica que de vez en cuando los detectan y pueden ser comerciales o no. “No lo sabemos a ciencia cierta hasta que no se les detecta muy cerca. Muchas veces no se llega a saber qué propósito tienen o a quién pertenece”, indica, señalando que la alta mar “no pertenece a nadie” y es “internacional”. El espacio aéreo por encima del alta mar también es internacional. En principio, cada país tiene libertad de utilizar ese espacio aéreo como se quiera y lo único que tenemos es protocolos para asegura que no provocan daño”, señala.

España, al frente de la SNMG-1

Desde la F-102, la fragata ‘Almirante Juan de Borbón’, se coordina esa misión y todas las capacidades de la agrupación del SNMG-1, que consta ahora de cinco buques. Para comandarla, Escagedo dispone de un Estado Mayor, que es la playa de oficiales de marinería, que le apoyan para el mando de la agrupación.

“Somos 22 personas, y de esas 22 seis son oficiales extranjeros, empezando por el jefe de Estado Mayor, que es un oficial alemán. Tengo oficiales alemanes, un holandés, francés, portugués, polaco… Seis oficiales extranjeros que formamos parte de este Estado Mayor desde que se formó, desde que salimos de España desde Ferrol, pero la integración es inmediata, muy rápida, y el ambiente es fabuloso”, explica.

Su buque de mando, explica, es un “éxito del diseño industrial naval español”, explicando que embarcaciones como la ‘Almirante Juan de Borbón’, fueron “diseñadas desde el principio para poder alojar, precisamente, el mando de una agrupación naval y el Estado Mayor”.

“Dispone de capacidad de alojamiento y medios de mando y control, de comunicaciones, necesarios para poder mandar una agrupación naval. Por eso, hacerlo desde aquí es muy cómodo porque es un barco muy apropiado”, incide, destacando sus capacidades a todos los niveles, con capacidad de “dar alojamiento de hasta a 22 personas adicionales a la dotación”, así como “los propios sistemas de mando y control que trae el Estado Mayor y de comunicaciones por satélite, de todo tipo”, que les permiten “estar permanentemente enlazados con el mando marítimo de la OTAN, que tiene sede en Londres, y con el Estado Mayor nacional” del que dependen, que es “el Mando de Operaciones en Retamares, en Madrid”, además de con todos los barcos de la agrupación.

“En este momento son cinco, pero es muy dinámico. Constantemente entran barcos nuevos, salen barcos de la agrupación…  Siempre se mantiene al menos el buque insignia, pero el número es muy variable. En este momento son 5: dos buques franceses, un buque alemán y dos buques españoles”, detalla, explicando que a lo largo de la operación que desarrollan participan en ejercicios navales en los que ha llegado a tener hasta 10 barcos, “una fuerza naval ya muy significativa”, siendo “casi todos buques de combate, de escolta, y también de aprovisionamiento”.

Por todo ello, y en un buque donde cada integrante de la tripulación desarrolla un papel fundamental, convirtiendo la fragata en una especie de pequeña “ciudad” donde todo está cuidadosamente monitorizado tanto a nivel externo como interno, Escagedo insiste en el honor que representa comandar la misión y la importancia que tiene para la Armada y España.

“Yo creo que es muy importante. En primer lugar, creo que es un orgullo que España mande una agrupación que tiene barcos franceses, barcos alemanes, barcos de otros países y, digamos, respetan la posición de la Armada y la capacidad de proporcionar un mando y control a esta agrupación y de proporcionar buques de primera línea. Podemos estar muy orgullosos. Tenemos buques de construcción naval española que están entre los mejores de Europa. Eso nos da una capacidad muy importante”, concluye.