Aldama acusa al PSOE de financiación irregular: "Ayudamos a que tengan las licitaciones y podremos tener un rendimiento para el partido"
Ha contado en el juicio que le pidieron que canalizara dinero negro de constructores y que, a cambio, recibiría contratos de obra pública.
Juicio por el caso mascarillas, en directo | Aldama declara que llevó "mordidas" de hasta 250.000 euros a Ábalos al Ministerio
Aldama ha acusado en el juicio por las mascarillas al PSOE de financiación ilegal. Ha contado en el juicio que le pidieron que canalizara dinero negro de constructores y que, a cambio, recibiría contratos de obra pública. "Vamos a presentarte empresas para que ellos se lleven la licitación que les ayudamos a que la ganen y podemos tener un rendimiento para la financiación del partido".
Aldama preguntó que quién iba facturar eso. Entonces me dijeron, "Víctor, esto no se puede facturar". Tampoco han faltado las prostitutas en su declaración. Es más, ha justificado porqué las contrataban. Según Aldama, el entonces ministro necesitaba relajarse.
Aldama es el unico de los acusados que permanece en libertad por su colaboración con la Justicia. Su estrategia parece ser tirar de la manta para intentar dejar al descubierto a la supuesta cúpula de una organización criminal en la que se incluye. Por eso dice que "el presidente lo sabía todo".
El exministro Ábalos y su asesor Koldo, más cómplices que nunca, permanecían atentos, con gafas y tomando notas. Conscientes de que esta declaración puede costarles 29 años de cárcel, no han tardado en alterarse al oir acusaciones de contratos amañados que les proporcionan un caudal voluminoso de efectivo. "Yo he entregado efectivo a Ábalos, a Koldo, en el Ministerio, en la casa del Viso. Era constante, empezaban a caer licitacoines y era una ruleta".
Parte, le aseguraban, era para el partdo. Además, Aldama ha declarado que pagaba a Ábalos y a su asesor un sueldo mensual de 10.000 euros. Aldama empieza a tener problemas para conseguir tal cantidad de metálico y le proponen pagar en parte costeando el piso de Jésica, la amiga del ministro. Esta opinión le supone un grave encontronazo con Koldo García. El comisionista ha declarado que temía que las relaciones de Ábalos llegaran a salpicar a la trama. "Yo veía cosas con señoritas que no ponía mucha precaución, he visto llevar señoritas en el coche oficial".
Y todo esto sin llegar a hablar de la compra-venta de mascarillas.