La desesperación y el dolor de los vecinos de Ceuta: "Soy feliz aquí, pero ahora mismo la situación es desesperante"

La desesperación y el dolor de los vecinos de Ceuta: "Soy feliz aquí, pero ahora mismo la situación es desesperante"
Los vecinos de Ceuta optan por no salir de sus casas ante la desesperada situación. Informativos Telecinco
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Aunque la presión en Ceuta ha disminuido conforme se iba desarrollando la jornada del viernes y casi 50.000 inmigrantes fueron devueltos a Marruecos, es mucha gente la que ha tenido que abandonar la ciudad por miedo y por falta de suministros. Además, Ceuta es un lugar que puede saturarse con facilidad y en los últimos días ha experimentado un incremento del doble de la población.

Muchos comercios todavía siguen cerrado por miedos a saqueos y porque no han podido reponer todos los productos que se les acabó cuando se produjo esa llegada masiva de inmigrantes. Las plazas y los parques se han convertido en parques improvisados y la desesperación de muchos ceutíes se refleja en sus rostros

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Entre lágrimas, una mujer confiesa que la situación es totalmente imposible de asumir: "Yo soy de Ceuta, nacida aquí, tengo aquí casi toda mi familia. Yo he vivido aquí toda mi vida, soy feliz en Ceuta, pero ahora mismo la situación que estamos viviendo desesperante".

La situación sigue siendo muy crítica

Hay gente por el suelo por todas partes que buscan cualquier tipo de refugio, incluso se ha visto a muchos de ellos deambular perdidos en busca de una realidad que les prometieron y que nunca llegará. Las autoridades no dejan de advertir de que la situación sigue siendo muy crítica a pesar de todas las personas que han sido devueltas a su país.

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Al menos 50.000 inmigrantes han entrado en solo un día en Ceuta, un lugar donde apenas viven 85.000 personas. El Gobierno español ha confirmado que al menos 48.300 personas ya han sido enviadas a Marruecos. Pero en Ceuta, los vecinos han preferido no salir de sus casas.

En los negocios ha ocurrido más de lo mismo. Los pequeños empresarios no han querido abrir la puerta de sus locales por falta de suministro: "Hemos intentado dar a nuestro servicio, ellos han venido pacíficamente, incluso han consumido, traen dinero, pero nos colapsan. La policía ha venido, nos ha dicho que por seguridad no la garantizan".