Madres aferradas a un teléfono que no suena: el drama de los desaparecidos en el asalto a Ceuta
Son 77 los muertos según las ultimas cifras de España, a los que se suman los 11 en el lado marroquí.
Interior cifra en 72.000 los migrantes que entraron en Ceuta durante la crisis y asegura que 70.000 ya han retornado
La resaca del asalto a Ceuta de más de 72.000 personas son los más de 80 muertos en el intento y los desaparecidos, muchos de ellos menores. Así como la desolación, el miedo y la impotencia provocadas en una ciudad, Ceuta, que no solo debe ahora sobreponerse sino que ya destina recursos a este nueva realidad.
Entre ellos están ya los trabajos para identificar a los fallecidos. Son 77 los muertos según las ultimas cifras de España, a los que se suman los 11 en el lado marroquí. En nuestro país ya se ha tomado las huellas y muestras de ADN a 69 cuerpos y 2 están identificados. Son unos trabajos que se están llevando a cabo en un hospital militar, convertido en morgue, desde el jueves, para recibir los cadáveres, identificarlos y devolvérselos a sus seres queridos.
En el lado marroquí hay familias desesperadas buscando desaparecidos. Son madres aferradas a un teléfono que no suena, llevan días buscando a su hijo. Algunas suplican que vuelva, sólo quiere volver a verlos, después dicen si quieres siempre podrás ir a Europa.
Otras como Ibtissam, recibieron la llamada el primer día. Su hijo había conseguido cruzar, pero desde entonces nada. Su temor aumenta porque ha oído que ha muerto mucha gente. Rachid lleva desde el viernes pegado a la puerta de Ceuta tras cinco días sin saber nada de su pequeño.
Llevan día y noche pegados la valla, mostrando la foto de sus hijos o hermanos, Pasan las horas entre el suplicio de no saber y el pánico a la certeza. Si no están en los registros de los detenidos, ni en el de los hospitales. Saben de los cuerpos sin identificar en la morgue que hoy ha puesto en marcha una oficina de desaparecidos, donde ya han recogido las huellas y el adn de todos los fallecidos.
Sergio Munguía López, comandante del servicio de criminalística señala que "el problema del ADN es que necesitamos familiares. Enla oficina del Tarajal pueden ir a dar información, si llevan tatuajes, ropa. algo para identificar cadáveres o proporcionar saliva". Cotejando las huellas dactilares con sus bases de datos la Guardia Civil sólo ha podido identificar a dos cadáveres.
En moto, una pareja residente en Ceuta patrulla la ciudad en busca de sus dos sobrinas de 14 y 16 años Malag y Ashna cruzaron el jueves. Su madre no sabe nada de ellas. Nuestra compañera les envía a la oficina desaparecidos, allí le darán una respuesta ordenada y certera frente al caos del mar.