Tarek,16 años, duerme entre cartones porque no sabe inscribirse en la lista de menores no acompañados de Ceuta

Tarek, de 16 años y durmiendo entre cartones porque no sabe inscribirse en la lista de menores no acompañados de Ceuta
La historia de Tarek en Ceuta. Informativos Telecinco
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Ya ha pasado una semana desde que se produjo esa llegada masiva de inmigrantes a Ceuta. Llegaban a nado desde Marruecos, buscando una nueva oportunidad, sin esperar que lo que encontrarían es un mar lleno de víctimas mortales a sus pies y centros colapsados que no pueden acoger a más gente.

Muchos de ellos se han visto obligados a dormir en la calle, buscando un refugio donde poder pasar las largas noches sin poder asegurar que vayan a tener un techo al día siguiente. Además, muchos vecinos de Ceuta creen que la normalidad en las calles no va a volver por esas 10.000 personas que aún continúan en la ciudad autónoma.

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De hecho, algunos de ellos han confesado al equipo de Informativos Telecinco que tienen pensando vender sus casas parar marcharse. Es una situación que no solo está desbordando a los vecinos, sino también a los centros de acogida que no tienen capacidad para acoger a las decenas de familias con niños que siguen en la calle.

Algunas jóvenes denuncian estar siendo agredidas sexualmente

Muchas personas vulnerables, menores y mujeres embarazadas y jóvenes, que denuncian que algunas están siendo agredidas sexualmente y que nadie las está protegiendo porque nadie las ha censado y siguen olvidadas en la calle. Los que pueden, improvisan campamentos en la calle, pero "no tienen donde orinar, donde hacer sus necesidades, pero piden cosas que no hay", denuncia uno de los vecinos.

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Tarek, con solo 16 años, no sabe cómo registrarse en la lista de menores no acompañados, porque no encuentra a su familia. Como él, hay muchas madres que temen acudir a registrarse por miedo a que les separen de sus hijos: "Estamos intentando trabajar y buscar soluciones para poder encauzar cada uno en la directriz que le corresponde", aseguraba Pilar Cancela, secretaria de Estado de migraciones.

Consiguen sobrevivir gracias a la ayuda que les ofrece algunos vecinos del barrio del Príncipe o las ONGs que compran decenas de kilos. Pero los supermercados empiezan a tener problemas de abastecimiento. Los más privilegiados han conseguido alquilar habitaciones por menos de 20 euros al día, otros han buscado refugio en acantilados, para esconderse de los agentes.