La historia de un chico de 16 años que llegó a Ceuta con dolores insoportables: descubren un tumor que afecta a su cadera

La Policía ha comenzado a identificar a muchas personas que han sido refugiados en campamentos de Ceuta
En Ceuta, el Gobierno quiere agilizar la expulsión de inmigrantes: este es el plan
La situación sigue descontrolada en Ceuta, al menos 1.600 menores continúan allí sin tutelar, aunque desde el Gobierno explican que no es una cifra definitiva, pero sí que aumenta cada día según las autoridades van identificando a más personas que suelen esconderse para evitar un regreso a Marruecos.
La reportera Rocío Amaro ha confirmado en directo desde Ceuta que han visto cómo la Policía se desplazaba desde uno de los campamentos improvisados donde descansaban decenas de niñas para hacer los registros y no en comisaría. Ese campamento que han estado supervisando está situado por el barrio del Príncipe, pero esta noche las autoridades les han obligado a cambiar de ubicación porque los vecinos se han empezado a quejar.
Desde que se produjo la entrada masiva de inmigrantes las autoridades no han podido identificar a todos los que se escondieron o acamparon en las calles, pero hoy les han comenzado a identificar. Este martes las autoridades han entrado en uno de esos campamentos de mujeres en el barrio del Príncipe para registrarlas.
Historias de algunos de los menores en Ceuta
Durante días nadie sabía exactamente quiénes eran. Hoy han empezado a ponerles nombre. La policía ha entrado al campamento de mujeres del príncipe para registrarlas. Esta vecina de Ceuta encontró a 'Sulab' en la calle: "Me contó cosas muy graves porque se ve que había gente muriendo, pisaban a la gente".
Esta menor puede decir que tiene un hogar porque esta vecina de Ceuta se ha solidarizado con ella y le ha abierto las puertas de su casa: "Estoy contenta en lo que estoy haciendo. Estoy muy contenta, la verdad". Historias como las de esta joven, muchas personas confiesan que han venido a trabajar y a darles de comer a su familia.
Historias también como la de un bebé de solo un año que llegó a nado con su madre y su abuela y un campamento acogió a los tres para no dejarles solos o un niño de 16 años que se retuerce del dolor y que gracias a una mujer que le acompañó al hospital los médicos le pudieron dar un diagnóstico, aunque muy duro.
Tiene solo 16 años y los médicos le han dicho que puede tener un tumor en fase de estudio que le afecta la cadera, lo que le está provocando mucho dolor de cuerpo y solo en una mochila guarda toda la documentación que los médicos le han dado: "Son informes médicos, estamos hablando de una crisis humanitaria, de muchísimos niños y niñas en una situación de calle", explica una de las voluntarias.
