Mucho antes de la llegada de las pantallas y lo digital, los juguetes eran puertas de entrada al mundo de la imaginación
“¡Me lo pido!”, la exposición de juguetes antiguos para redescubrir tu infancia
En la España de los años 70, mucho antes de la llegada de las pantallas y lo digital, los juguetes no solo eran objetos de ocio, eran puertas abiertas a un mundo donde imperaba la imaginación, el de la infancia vivida entre el suelo del salón y la calle del barrio. Figuras articuladas, circuitos montados con paciencia o castillos de piezas encajadas eran peticiones habituales en las cartas enviadas a los Reyes Magos y hoy perviven en la memoria de la Generación X como recordatorio de una época en la que el tiempo parecía transcurrir mucho más despacio y daba para mucho más.
Los Madelman
Eran unas figuras de acción de unos 17 centímetros fabricadas en España por Madelsa que se caracterizaban por su gran nivel de detalle y articulación para la época. Representaban profesiones aventureras como exploradores, militares, buzos y astronautas. Junto con los Geyperman, su posterior contrapartida de Geyper, se convirtieron en un referente absoluto del juguete masculino de los años 70.

Nancy
Esta muñeca de Famosa representaba a una joven adulta, con abundantes accesorios, vestuarios y profesiones. Su primer modelo llegó en 1968 y en los 70 alcanzó gran popularidad, convirtiéndose en símbolo de modernidad y aspiración social para muchas niñas. Durante todas estas décadas (aún se sigue fabricando) ha ido reflejando los cambios culturales y estéticos de cada época.

Juegos Reunidos Geyper
Esta caja compendio de gran tamaño que reunía distintos mini-juegos pensados para reunir a niños y adultos alrededor de una mesa durante horas estuvo en la mayoría de hogares españoles en los años 70 y 80. Tableros reversibles, fichas, dados, cartas y otros elementos permitían jugar a decenas de juegos distintos, convirtiéndose en el producto más icónico del ocio familiar de la época.

Telesketch
Esta especie de proto-tablet fue inventada en 1959 por el francés André Cassagnes, aunque se popularizó en los años 70 y 80 en España de la mano de la marca Borrás. Que pudiéramos dibujar todo lo que quisiéramos y borrarlo tantas veces como fuese necesario supuso toda una revolución en aquella época, lo que le convirtió en un juguete muy demandado e icónico.

Scalextric
Estos circuitos de coches eléctricos que permitían montar pistas personalizadas y competir en casa llegaron a España en los años 60 y no tardaron en convertirse en uno de los juguetes más deseados de los 70, combinando habilidad manual, competición y coleccionismo. La marca se convirtió en un icono del auge del automóvil y la tecnología doméstica, hasta el punto de que Scalextric se usó como nombre genérico para cualquier tipo de circuito en miniatura.

Tente
Este sistema de piezas encajables de Exin fue la respuesta española al éxito de otros juegos de construcción como LEGO y se convirtió en un juguete icónico durante las décadas de los 70 y 80 en los hogares españoles. Muy enfocado a barcos, aviones y vehículos técnicos, reflejaba el interés por la ingeniería y la exploración.

