Crisis de Pareja

¿Se puede seguir enamorado toda la vida?

Complicidad en pareja
Los secretos para seguir enamorado toda la vida. Getty Images
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A veces el amor se cuenta como un accidente afortunado que a veces te toca o no te toca. El psiquiatra Javier Quintero le da la vuelta a esa idea con una frase que funciona a la vez como punto de partida y como desafío: “la neurociencia dice que sí” es posible seguir enamorado, y “no tiene que ver con la suerte, sino con pequeñas acciones repetidas cada día”.

El abrazo como “pegamento” 

Quintero lo baja a tierra con una consigna física: “Abraza todos los días”. Y lo acompaña con una explicación directa: “El contacto físico favorece la liberación de oxitocina, conocida como la hormona del apego”.

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Esto es cierto, aunque hay matices. Por ejemplo, la Cleveland Clinic define la oxitocina como una hormona que afecta a “aspectos del comportamiento humano” además de sus funciones reproductivas. Y distintas investigaciones sobre la oxitocina y los vínculos sociales han llegado al consenso de que “juega un papel importante en la capacidad para formar vínculos sociales, y el mantenimiento de esos lazos en sociedad”.

Es decir, que dar un abrazo no “arregla” una relación por sí solo, pero sí sirve para introducir, de forma repetida, una señal corporal de seguridad y cercanía que la pareja puede reconocer incluso cuando las palabras se quedan cortas.

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“Haced cosas nuevas juntos”, “discute con respeto”, “agradece lo cotidiano”

La segunda clave de Quintero para seguir enamorado toda la vida es mantener una sensación de novedad compartida. Esto implica “Hacer cosas nuevas juntos.” Y es que, “la novedad activa el sistema de recompensa”. Esta afirmación queda refrendada por distintos trabajos científicos, que han estudiado el efecto de realizar actividades “novedosas y excitantes” en pareja, llegando a la conclusión de que en todos los casos hay “mayores aumentos en la calidad de la relación” tras hacer juntos una tarea novedosa que frente a otra “más mundana”.

La tercera clave para Quintero pasa por “discutir con respeto, incluso cuando estés enfadado”, y se entiende mejor por contraste, dado que lo que deteriora no es solo el desacuerdo, sino el patrón. Tanto es así que muchos expertos se aventuran a afirmar que el fracaso de un matrimonio se puede predecir a través de la forma en que discuten, sobre todo si empiezan de una forma particularmente dura habitualmente. Es decir, que el “cómo empezamos” una discusión importa tanto como el tema del que se habla.

Y sobre el agradecimiento, Quintero lo formula diciendo “Agradece lo cotidiano. Cuando el agradecimiento es sincero también alimenta el vínculo”. En psicología de pareja hay estudios muy explícitos que incluso dejan clara la importancia de este gesto en el título de la misma investigación. De esta manera, “recibir expresiones de gratitud” puede amortiguar bajones en “la satisfacción y compromiso con la relación”.

Intimidad y amor a largo plazo

La quinta clave de Quintero es “cuidar la intimidad”, y es bueno ser conscientes de que al decir esto no se limita al romanticismo, ya que la ciencia ha observado que el amor intenso puede mantenerse en relaciones largas, y que no es solo un recuerdo. En un estudio con personas “casadas una media de 21.4 años” se observaron efectos específicos de “amor intenso y a largo plazo a su compañero” en distintas zonas del sistema de recompensa en forma de grandes dosis de dopamina. Lo que resulta curioso también es que dentro de este mismo estudio se relaciona la respuesta del hipotálamo con la frecuencia sexual, con lo que ya queda todo claro respecto a la importancia de ‘esa’ intimidad.

En conjunto, y en definitiva, lo cierto es que sí, el amor puede durar toda la vida, pero la realidad es que todo gira en torno al interés que nosotros mismos pongamos en nuestra pareja. Es importante el contacto, mantener la sensación de novedad, pensar en el otro a la hora de discutir, ser agradecidos y capaces de mantener la intimidad con el paso del tiempo. Todos estos hábitos, pequeños y repetidos, hacen que el vínculo tenga un sustento que sirva de ancla para todos esos momentos en los que la rutina aprieta o la vida se complica.