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Amistad

Esta es la persona con la que más tiempo vas a pasar durante tu vida (así que más te vale cuidarla)

La persona con la que pasamos la mayor parte de nuestra vida somos nosotros mismos
La persona con la que pasamos la mayor parte de nuestra vida somos nosotros mismos. Freepik
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MadridTodos tenemos una percepción de qué personas son importantes en nuestra vida, pero ¿se corresponde esa realidad con el tiempo que pasamos junto a ellas? Y hay una pregunta más: ¿Cambian las personas que están a nuestro lado con la edad?

Dicen que hay un estudio para analizar (casi) todo y para responder a las preguntas anteriores también existe uno. La empresa especializada en estadística Flowing Data decidió, entre 2011 y 2019, llevar a cabo una investigación sobre con quién pasamos la mayoría del tiempo. Y la conclusión fundamental fue que, sobre todo, compartimos la vida con nosotros mismos. Vivimos en sociedad, sí, pero pasamos más tiempo solos que acompañados.

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Lo que es interesante de los datos es cómo van cambiando a medida que cumplimos años. La lógica dicta sentencia y, así, por ejemplo, desde que nacemos hasta que llegamos a la adolescencia las personas con las que más horas estamos son nuestros padres y, en caso de que los haya, hermanos. También pueden existir otras figuras de cuidado que acumulen horas a nuestro lado.

A partir de los 15 años y hasta bien entrada la década de los 20 son los amigos los que ocupan más horas en nuestra red de relaciones. Con el paso de los años, aparecen nuevas personas, como parejas y, atención, compañeros de trabajo y superiores. Sí, la realidad es que (nos guste a o no), las relaciones en la oficina van comiéndole el terreno a las familiares a medida que pasan los años. También entran en escena, cuando los hay, los hijos, con los que, entre los 30 y los 50 se comparte la mayor parte del día. 

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A partir de los 50, la fotografía cambia: el tiempo con los hijos se desploma y, aunque las relaciones en la oficina siguen siendo importantes, va ganando peso el tiempo en común con la pareja y con vecinos y conocidos; no tanto con amigos. También se va incrementando el número de horas que pasamos en soledad.

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Mucho tiempo solos, a cualquier edad

Somos seres sociales y eso es evidente, pero el estudio de Flowing Data revela una realidad de la que muchas veces no somos conscientes y es que la mayor parte de la vida la pasamos con nosotros mismos, en soledad. Sí, el tiempo aumenta con la edad, porque también toca despedir a familiares y amigos, pero incluso durante los años de juventud la pauta es que estemos solos la mayor parte de las horas del día.

Darnos cuenta de esta realidad no tiene por qué provocarnos desazón, sino que es una oportunidad para gestionar un tiempo que no es de nadie más. Es el momento de cultivar aficiones que podamos desarrollar sin necesitar a nadie más. Quizá no podamos jugar al parchís, pero sí leer, ir al cine, pintar, escribir…

El arte de pasar tiempo solo ha inspirado incluso a autores de todo el mundo, que lo han explorado en libros como Honjok: el arte de vivir en soledad, de la autora Francie Healey. La palabra coreana honjok, que da título a a la obra, identifica a aquellos que se definen como solitarios.

En el libro, Healey establece que “no es lo mismo estar solo que sentirse solo” y anima a reflexionar sobre cómo a veces también podemos sentirnos no acompañados, aunque estemos rodeados de gente. Para la escritora, es una ocasión de oro para practicar la meditación y el autoconocimiento. Conocerse a uno mismo es enfrentarse a uno de los grandes misterios de la vida, sino el más grande. Pasar tiempo solo puede llevar a un proceso de descubrimiento de quiénes somos, qué es lo que queremos o hacia dónde queremos ir.

A partir de ese trabajo en nuestra propia identidad, Healey propone abrirse a un número quizá menor de relaciones, pero más significativas, retomando aquel viejo refrán que rezaba “mejor solo que mal acompañado”. Y el resto del tiempo, aprender a encontrarse bien con esa “persona favorita” que todos tenemos y que, dejando la vanidad aparte, somos nosotros mismos.