Miguel Bosé

¿Por qué Miguel Bosé se ha mudado de México a Andorra? Así es su nueva vida

Miguel Bosé en su vuelta a los escenarios en 2025. Cordon Press
Compartir

Miguel Bosé celebró sus setenta años el pasado 3 de abril, y no para, a pesar del paso de los años. De hecho, acaba de sumar una cuarta mudanza tras haber residido durante años en Madrid, haber cambiado su residencia a su Panamá natal en 2014 aduciendo la asfixia mediática, para luego encontrar un nuevo hogar en Ciudad de México tan solo dos años después, en 2016. 

Su nuevo domicilio se encuentra en el Principado de Andorra, en el municipio de Escaldes-Engordany, y responde a una convergencia de motivos familiares, patrimoniales, fiscales y, también, de seguridad. Solo analizándolos por separado se puede llegar a comprender por qué el cantante ha dejado atrás la mansión mexicana en la que ha vivido los últimos ocho años y ha optado por el país pirenaico como territorio para su refundación biográfica.

PUEDE INTERESARTE

El detonante para abandonar México

Aunque la decisión final se ha materializado en la primavera de 2026, el momento en que esta idea comenzó a materializarse puede fecharse mucho antes, en agosto de 2023, cuando la vivienda del cantante en la capital mexicana (hablamos de una propiedad de aproximadamente 3,5 millones de euros) sufrió un violento asalto que dejó una cicatriz difícil de restañar. 

En un primer momento, Bosé optó por permanecer en México, afirmando tajante: "Siento decepcionarles, no voy a abandonar México. Aquí estoy y aquí me quedaré para hacer frente a lo que sea". Sin embargo, esta afirmación no ha resistido el paso del tiempo. La seguridad y la intimidad se han transformado, según fuentes cercanas al artista, en dos exigencias innegociables de su cotidianidad.

PUEDE INTERESARTE

Los motivos familiares que motivan la mudanza

La segunda razón para justificar el cambio de residencia es de índole estrictamente familiar. Bosé se ha mudado a Andorra junto a sus hijos Diego y Tadeo, gemelos de 15 años nacidos por gestación subrogada en Estados Unidos en 2011, con la intención declarada de reducir la distancia geográfica que los separa de sus otros dos hijos, Ivo y Telmo, que residen en Valencia desde que rompió en 2018 con su expareja, Nacho Palau. 

Esta separación de Bosé fue mucho más que un simple adiós sentimental, ya que separó a los cuatro hermanos en dos bloques familiares con un océano por medio. De esta forma, la mudanza al Principado, que está a poco más de cinco horas en coche desde Valencia, reduce la distancia entre los miembros de la familia a algo mucho más fácilmente gestionable para, por ejemplo, hacer visitas en fines de semana o coordinar vacaciones conjuntas. 

Bosé ha inscrito a los gemelos que tutela en el Ágora International School, uno de los centros educativos más prestigiosos del Principado, reconocido por su programa bilingüe y por su oferta del Bachillerato Internacional. Ambos comenzarán sus clases en septiembre de 2026, coincidiendo con el arranque del curso, y el cantante ha buscado una casa en las inmediaciones del centro para facilitar la rutina familiar y minimizar los desplazamientos diarios.

El factor fiscal entra en juego

La tercera razón para explicar el cambio de residencia es el patrimonial-tributario. Andorra ofrece un impuesto sobre la renta de las personas físicas con un tipo máximo del 15% y un impuesto general indirecto del 4,5%, unas cifras considerablemente inferiores a las que rigen tanto en España como en México

Para acogerse a ese régimen, Bosé ha tenido que tramitar una residencia pasiva, figura administrativa que exige el depósito previo de 50.000 euros en una entidad financiera andorrana en concepto de garantía. Aunque las razones personales pueden parecer suficientes para motivar la mudanza, lo cierto es que la faceta económica también tiene un peso capital en la ecuación. Sin ir más lejos, solo hay que recordar aquí que el cantante figuró hace años en la lista de morosos de Hacienda con una deuda aproximada de 1,8 millones de euros.

La casa de 10.000 euros mensuales a la que se mudan

El inmueble elegido es un chalet en una urbanización exclusiva de Escaldes por el que Bosé abona un alquiler mensual próximo a los 10.000 euros. La vivienda dispone de al menos cuatro habitaciones, un gran jardín y espacio de almacenaje, que son requisitos innegociables para el artista. 

La intención inicial de Bosé, según ha revelado Alejandra Prat, era comprar, pero el mercado inmobiliario andorrano se ha tensionado extraordinariamente al calor del aterrizaje continuo de creadores de contenidos y youtubers, y los propietarios del chalet le ofrecieron finalmente únicamente la opción de un arrendamiento. Bosé ha contado, además, con un asesor propio residente en el país, que ha coordinado desde la elección del colegio hasta encontrar a un manicurista o masajista a su gusto.

Los vecinos consultados por Lecturas hablan de su nuevo vecino diciendo que "Se le vio más al principio, cuando estaba con todo el tema de la mudanza, pero después prácticamente no ha hecho vida por aquí. De todas formas, tampoco ha supuesto ningún revuelo porque estamos muy acostumbrados a que vivan personas conocidas. Aquí cada uno hace su vida y la intimidad se respeta muchísimo", explica. 

En definitiva, se trata de un destino que se adapta a la perfección a lo que el cantante buscaba: naturaleza, seguridad, deportes de invierno, distancia amable con España, cercanía renovada con dos de sus hijos y un régimen fiscal que le permite planificar la última etapa de su carrera con un colchón considerablemente más cómodo. Un nuevo capítulo, después de doce años dando vueltas por el mapa.