Miguel Bosé redefinió el pop español hace ya treinta años, con canciones como 'Amante bandido'. Repasamos su trayectoria profesional y su intensa vida personal
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Siempre es difícil convertirse en una leyenda y estar a la altura de las circunstancias y de lo que se espera de ti. Si no, que se lo digan a Miguel Bosé, uno de los grandes iconos ya no solo de nuestra música, sino de la música en español en todo el mundo. Con cerca de 30 millones de discos vendidos y cerca de cinco décadas de carrera, es imposible negar su impacto en la cultura pop. Pero tampoco podemos mirar hacia otro lado con sus polémicas de estos últimos años.
Y es que, lamentablemente, en los últimos cinco años el nombre de Miguel Bosé ha estado más unido a las teorías conspiranoicas que a su música. Sus declaraciones sobre el COVID (o “el bicho”, como le gustaba llamarlo a él) hicieron mella en su imagen pública. Tanto que tuvo que salir a disculparse públicamente. Aunque más tarde mantuvo su postura crítica ante las vacunas y los protocolos sanitarios durante la pandemia.

“Tú ahora puedes decir que no crees en Dios. Pero no puedes decir que no crees en la vacuna. Manda huevos, o sea, manda huevos. Me posiciono, y la gente, como no sigo una línea oficialista, se me enfrenta. El hecho de decir que no me convierte en una persona insolidaria que podía contagiar a mansalva a la gente si no entrabas por el trapo de la inoculación. Fue tremendo, y aún lo sigo pensando, es absurdo, a lo que fui sometido... pero bueno”, comentó el artista en su documental ‘Bosé Renacido’.
Amigos de la época de la Movida, como Alaska, salieron a defenderla públicamente. De hecho, esta lo hizo en el programa de ‘La Resistencia’, insistiendo en que por qué no podían dejar que Miguel Bosé dijera lo que le diera la gana. Pero, momentos polémicos aparte, no es justo que estos últimos años empañen una carrera increíble e irrepetible, que comenzó en los años 70.
Los comienzos del cantante que definió nuestro pop
Hijo de un torero y una actriz, Bosé no eligió ser famoso. Nació siéndolo. La estrella Camilo Sesto impulsó su carrera en sus inicios, produciendo sus primeras canciones, y Miguel Bosé lo aprovechó, convirtiéndose en el ídolo de las adolescentes con sus primeros trabajos, como ‘Linda’, con una estética muy limpia y depurada. El 26 de abril de 1977 debutó como cantante oficialmente en el Florida Park del parque del Retiro de Madrid. Una actuación icónica, aunque vista con recelo por parte de su padre, que nunca entendió muy bien las ínfulas artísticas de su hijo.
“La relación no fue muy buena. No supe, como niño, entender qué le hacía falta a este padre para que yo cumpliese con sus deseos”, dijo en una entrevista para La Roca. “Todo lo que hacía yo estaba mal, todo era el mundo de las nenazas”. Pese a ello, Miguel Bosé empezó a triunfar entre todas las adolescentes, tanto en España como en Italia. Ahí es donde surgió ‘Don Diablo’, quizá una de sus canciones más reconocidas. Pero Bosé estaba harto de ser un producto solo para las chicas, y cambió de golpe toda su carrera. No solo comenzó a preocuparse más por su look, sino que empezó a cantar con un tono más grave, y canciones mucho más ‘oscuras’ y ambiciosas.

¿Resultado? Su álbum ‘Bandido’, con la canción ‘Amante Bandido’ o ‘Sevilla’, que fueron auténticos éxitos y modificaron por completo la imagen que se tenía sobre el cantante. Un buen golpe en la mesa. "No puedo escuchar el disco porque entro en crisis, porque no he hecho nada tan brillante, tan inspirado ni tan visionario”, confesó el cantante a la cadena SER años después. “Fue el antes y el después del pop español”.
Y en parte, Bosé tiene razón. Ninguno de sus siguientes álbumes consiguió la repercusión de ese cambio tan repentino en su carrera. Ya no solo musicalmente, sino de imagen. Fijándose en iconos como David Bowie, comenzó a jugar un poco con la androginia, con la feminidad, convirtiéndolo también en un modelo a seguir por las modas de la época. Sin embargo, aunque la música era su trabajo, su pasión por el cine, que ya había despertado con pequeñas apariciones como en ese clásico del 'giallo' italiano ‘Suspiria, seguía intacta. Almodóvar, que empezaba a despuntar internacionalmente, le fichó para su película ‘Tacones lejanos’.
“En España no había una sola persona capaz de hacer ese papel y que se impregnara en la mente de todo el mundo. Pedro lo sabía pero jamás lo admitiría. Así que hice las pruebas y me quedé con el papel. No me considero actor, pero soy muy aplicado. Cuando me pongo a hacer las cosas las hago seriamente, intento hacerlas muy bien”, recordó Bosé en el Festival Internacional de Cine de Morelia.
Tras su éxito de ‘Bandido’, Miguel Bosé trató de seguir innovando con cada una de sus etapas musicales. Ahí están ‘Los chicos no lloran’, ‘Bajo el signo de Caín’ o ’11 maneras de ponerse un sombrero’. Pero, aunque había alcanzado ya el estatus de leyenda, de ‘inalcanzable’, estaba en un momento crucial de su carrera a finales de los 90, con la sombra del olvido llamando a la puerta. Hasta que decidió unir fuerzas con Ana Torroja en una de sus giras más exitosas: ‘Girados’.
Ana y Miguel, un dueto que salva carreras
Ana Torroja intentaba consolidar su carrera en solitario tras el huracán Mecano (sobre todo tras ese pequeño reencuentro que desembocó en el disco ‘Ana Jose Nacho’) con el disco ‘Pasajes de un sueño’, que no terminaba de arrancar. Así que ambos se unieron en una gira que, pese a que empezó siendo modesta, acabó siendo uno de sus mayores éxitos. Más de un año juntos, España y Latinoamérica, el single de éxito ‘Corazones’ y un renacer para ambos. “Con Miguel pude comprobar que la gente me apoyaba y no echaba de menos a Nacho y a Jose especialmente. Entonces, eso a mí me dio mucha fuerza para luego hacer una gira yo sola”, explicó Torroja para Los 40.
Tras ese éxito, Miguel Bosé siguió experimentando. Ahí nació ‘Velvetina’, en 2005, con un giro hacia la electrónica. El videoclip de ‘Down with Love’, rodado junto al actor porno Nacho Vidal, fue un escándalo deliberado. Le mantuvo en el candelero para su siguiente gran proyecto, y quizá el más influyente de su carrera junto a ‘Bandido’: el disco de duetos ‘Papito’.

Un éxito sin precedentes donde regrabó sus canciones más famosas con artistas de la talla de Shakira o Juanes. Fue su coronación comercial definitiva, demostrando que, a pesar de sus excentricidades, seguía siendo una leyenda del pop español. Es decir, vendió cerca de dos millones de copias, varias semanas como el disco más vendido de España, una gira increíble, e incluso una segunda entrega, ‘Papitwo’, aunque con bastante menos repercusión.
Quizá este fue su último gran lanzamiento. Luego llegarían otros discos como ‘Cardio’ o ‘Amo’. Ninguno consiguió estar a la altura de ‘Papito’. Pese a ello, Miguel Bosé ya no tenía que demostrar nada. Había conseguido sobrevivir al tiempo, y al olvido en el que caen otros tantos artistas que no saben reciclarse.
Nacho Palau, su relación más intensa
“Mi vida privada es un jardín que nadie tiene derecho a pisar. La discreción es el único lujo que me he permitido en esta profesión”, contó Miguel Bosé en sus memorias. Se especuló con muchas parejas a lo largo de su vida: Ana Obregón, Nacho Duato, Tiziano Ferro… Incluso recientemente Pablo Alborán. Pero la relación que le marcó la vida fue la que tuvo con Nacho Palau, un escultor valenciano. Este conoció al artista cuando este ya triunfaba con ‘Bandido’. Durante más de dos décadas, vivieron una relación en secreto, sin que trascendiera a los focos o a la prensa. Solo el círculo más íntimo del cantante sabían que eran pareja. Y, tras tanto tiempo de relación, animados por Ricky Martin, decidieron ser padres. Ambos fecundaron dos óvulos y así nacieron primero Diego y Tadeo y posteriormente Ivo y Telmo.

Pero las diferentes posturas en cuanto a la educación y, sobre todo, la convivencia entre los dos, rompieron por completo la pareja, iniciando una batalla judicial por la custodia de los cuatro niños. Y, pese a que ahora mismo Bosé y Palau no están en buenos términos, sí que hubo un acercamiento cuando Palau sufrió cáncer de pulmón hace unos años. “Sé que Miguel Bosé estará ahí si algo me ocurre”.

