El bar bilbaíno que lleva 30 años bajando la persiana cuando juega el Athletic con La Real: "Prefiero no hacer caja a que haya un encontronazo"
El dueño del Mugi no abre cuando "el ambiente está crispado" tras una mala experiencia en los años 90
La calle con más bares del mundo es española: el paraíso para amantes del tapeo
BilbaoSi hay una calle en Bilbao en la que los bares hacen caja los días de partido, esa es la calle Licenciado Poza. La afluencia de aficionados a los locales de esta vía bilbaína, varía en función de la importancia del encuentro que se disputa ese día en San Mamés o del equipo que se mide esa jornada sobre el césped ante los leones. Esta es la misma calle de Bilbao en la que dos jóvenes vascos estrenaron una peculiar máquina de vending con pizzas caseras.
Si el duelo futbolístico se produce entre equipos vascos, el negocio está hecho. Por eso, resulta tan sorprendente que haya un bar que prefiera bajar la persiana ante un derbi, entre el Athletic de Bilbao y La Real Sociedad: “Ante la posibilidad de que haya una disputa, prefiero quedarme en casa”, explica su dueño Juanma Díez Barrio que tampoco abrió durante la final de la Europa League.
Este “tasquero de toda la vida” repite este ritual desde hace casi 30 años, cuando durante un derbi vasco “viví una mala experiencia”. Entonces, aficionados de uno y otro equipo se enfrentaron en su local y “hasta tuve que saltar por encima de la barra”. Aquello le hizo pensar que “no merecía la pena abrir”, en ocasiones en las que “el ambiente está crispado”.
Cerrado en la final de la Europa League
Este hostelero es “de los pocos” que renuncia a "hacer caja" en ocasiones tan reseñables, para evitar un posible conato de violencia en su establecimiento: “Ni mis clientes, ni mis empleados ni el bar se lo merecen”, apunta.
Una filosofía que aplica siempre que intuye que pueden producirse altercados, como cuando el año pasado se disputó en Bilbao la final de la Europa League entre el Tottenham Hotspur y el Manchester United. Era una oportunidad de hacer caja, pero el Mugi entonces no abrió tampoco sus puertas.
Este bilbaíno con 41 años de experiencia en el sector de la hostelería y otros tantos al frente del Mugi insiste en que en el número 55 de la calle Licenciado Poza “todo el mundo es bienvenido”, “aquí no se discrimina a nadie”. Una lección que, según puntualiza, es de “primero de EGB de tasquero”. Eso sí, “yo ante la duda me quedo en casa”.