Le arrancan de un tirón la cadena de oro del cuello, persigue al ladrón y éste acaba tragándose el collar

Una sanitaria de Osakidetza observa una radiografía
La radiografía que le realizaron al ladrón mostró el objeto metálico en su estómago.. Irekia
  • La víctima del robo con violencia persiguió al ladrón por la calle hasta que llegó la policía, pero ni rastro del collar

  • Una radiografía revela que el botín del robo, una cadena de oro, acabó en el estómago del joven ladrón, de 18 años

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Vitoria-GasteizLa historia del robo que sufrió un vecino de Vitoria, este pasado fin de semana sería una más de la larga lista de delitos que, desgraciadamente, suceden en nuestras calles, si no fuera por dos aspectos inusuales. El primero es que la víctima después de que le arrancaran la cadena de oro que llevaba al cuello, lejos de quedarse en estado de shock y sin capacidad de reacción, decidió perseguir al ladrón por la calle y acabó detenido. La segunda es que éste, ni corto ni perezoso, al verse pillado optó por tragarse el collar.

Los hechos ocurrieron este pasado domingo, sobre las 20.00 horas, en la calle Coronación de la capital alavesa. Una persona paseaba, aprovechando que a esa hora las altas temperaturas daban una pequeña tregua, cuando fue víctima de un robo con violencia. Un joven de 18 años se le acercó y le arrancó de un tirón la cadena de oro que llevaba al cuello. El ladrón huyó, seguramente frotándose las manos porque su robo había salido bien, pero su mala suerte no había hecho sino comenzar.

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Primero, porque su víctima decidió perseguirle y segundo, porque para su infortunio, una patrulla de la Policía Local pasaba por allí, justo a tiempo para que un ciudadano le alertara de lo que acababa de ocurrir.

¿Dónde está la cadena?

Los agentes retrocedieron en busca del presunto autor de los hechos y de la víctima, que había salido en su persecución, encontrando a ambos en la cercana calle Eulogio Serdán. Allí mismo se procedió a la detención del joven de 18 años, viejo conocido de la policía, y que ha sido acusado de un delito de robo con violencia.

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Dos agentes de la Policía Local de la capital alavesa

Sin embargo, en el lugar había una pieza que no encajaba: la cadena de oro. Una vez arrancada del cuello, el ladrón huyó, perseguido inmediatamente por la víctima, por lo que no tuvo tiempo de esconder su botín en ningún sitio o de pasárselo a un hipotético compinche.

Entonces, ¿Dónde estaba entonces el collar? La respuesta, según ha podido saber El Correo, llegó en forma de radiografía y es que los agentes sospechaban que el delincuente habitual, al ver que no tenía escapatoria, había optado por tragarse la joya. Ahora habrá que esperar a que la expulse, de forma natural, para que pueda ser de nuevo puesto en libertad con medidas.