Buscan a los clientes de un club de alterne en Vizacaya tras confirmarse que una prostituta tiene tuberculosis

Osakidetza confirma que la mujer contagiada trabajaba en el club 'El Castillo' y alerta del riesgo de contagio
Pide a los contactos estrechos de este local en los últimos meses que vayan a su centro de salud a hacerse las pruebas
BilbaoEn ‘El Castillo’ ha cundido el desasosiego. Salud Pública del Gobierno Vasco llamó, hace unos días, a la puerta de este club de alterne de Trapagarán (Vizcaya), tras confirmarse que una de las trabajadoras de este establecimiento, situado junto a otros locales de ocio nocturno en la conocida como 'recta del amor' de este municipio vizcaíno, padece tuberculosis pulmonar bacilífera, una enfermedad de la que la mujer ya está siendo tratada. Síntomas, cómo se trasmite la enfermedad y qué hacer en caso de haber estado en contacto.
El club, un entorno cerrado y con alta interacción social, es el caldo de cultivo ideal para que esta infección bacteriana se contagie con facilidad. De ahí, que Salud busque a los clientes de la prostituta con tuberculosis, pero también a otras personas que hayan trabajado en ‘El Castillo”, durante los últimos meses, para que se acerquen a su centro de salud y se sometan a las pruebas médicas que determinarán si están o no contagiados. Las autoridades sanitarias no descartan solicitar al club el censo de trabajadoras con el fin de realizar citaciones individualizadas y garantizar la realización de las pruebas necesarias.
La bacteria ‘bacilo de Koch’, que provoca la tuberculosis, se transmite por vía aérea cuando una persona enferma tose, estornuda o escupe y suele afectar a los pulmones. Los síntomas más habituales de la tuberculosis pulmonar incluyen tos persistente, fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso. Se trata, según la OMS, de una enfermedad prevenible y curable, que suele tratarse con antibióticos específicos, pero que puede ser mortal si no se trata.
El foco del contagio: el club de alterne
En cuanto se confirmó este caso de Trapagarán, Euskadi activó el protocolo de vigilancia epidemiológica para identificar posibles contagios y proteger la salud de la población. El primer paso fue una intervención específica en el local, foco del contagio y situado en la conocida como 'recta del amor' de Trapagaran, en la que participaron profesionales de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica, las gestoras de casos de tuberculosis de Bizkaia y personal de la asociación Askabide.
Allí se realizaron pruebas diagnósticas para detectar la infección tuberculosa y se tramitó la realización de radiografías de tórax en hospital. No obstante, la participación en este cribado fue, según desvela el Gobierno vasco, inferior a la prevista.
De forma preventiva, ya se ha remitido hace unos días una comunicación a los centros de salud de Osakidetza para reforzar la vigilancia clínica y recordar a los profesionales sanitarios la importancia de detectar de manera precoz posibles casos.
El de Trapagaran no es el único caso de Tuberculosis en Vizcaya, la Dirección de Salud Pública ha confirmado 11 casos de tuberculosis detectados en el área de Bilbao y Gran Bilbao, algunos de ellos con resistencia de bajo nivel a determinados fármacos. Este brote está ya bajo seguimiento y control sanitario, ha permitido reforzar los sistemas de vigilancia y respuesta, y no supone un riesgo adicional si se mantienen las medidas de detección precoz y tratamiento adecuado.
