La intérprete catalana descubrió esta isla paradisiaca hace siete años por motivos laborales; desde entonces, se ha convertido en un lugar especial con el que mantiene un fuerte vínculo emocional
Candela Peña destaca a la reina Letizia como una "mujer admirable": "Por todas las bocas que ha callado"
Hay dos tipos de turismo: ese que busca la masificación, un ambiente nocturno animado y la fiesta eterna, y el que huye de todo eso y prefiere la paz total. Cada vez quedan menos rincones aislados del ruido: suelen ser paraísos naturales que nos devuelven la tranquilidad que perdemos durante el año. La actriz Candela Peña ha encontrado el suyo en una de las islas más pequeñas de las Canarias junto a La Graciosa. Y ocurrió gracias a un papel que la conectaba en parte con su vida real, al ser su personaje, como ella, madre soltera.
Tuvo que pasar el confinamiento en esta isla
Técnicamente, la isla más pequeña es La Graciosa: tiene poco más de 29 kilómetros cuadrados y apenas 800 habitantes. Pero El Hierro, que es la que enamoró a Candela Peña, es la menor de todas las Islas Canarias que tiene administración propia (La Graciosa pertenece a Lanzarote). “El Hierro es mi mundo: soy peninsular, pero mi corazón ya es canario”, reconocía en 2021 para la televisión insular.

Candela descubrió la isla gracias a ‘Hierro’, una serie que se emitió hace ya unos años y en la que daba vida a una jueza que tenía que ocuparse sola de su hijo. A diferencia de la actriz, su personaje se enfrentaba a la dura realidad de criar a un niño dependiente. Aquella serie rodó una de sus dos temporadas en plena pandemia de covid, por lo que no solo la actriz, sino también el resto del equipo, tuvo que permanecer allí por bastante tiempo. “Fue el mejor sitio del mundo para pasar el confinamiento”, confesaba en la mencionada entrevista. “Para mí fue un sueño poder estar aquí”.
Auténtica, sostenible, poco conocida y reserva de la Biosfera
Porque Candela no solo se quedó durante el rodaje, sino que aprovechó la pandemia para quedarse en El Hierro y escribir un guion para una serie, entre otras cosas. Es lógico que la isla sedujese a la catalana: El Hierro está alejado del turismo de masas, y comparte con el resto de las Canarias sus espectaculares paisajes volcánicos.

Entre montañas y rocas, entre valles como el de El Golfo (cuyo enorme acantilado en forma de curva permite divisar la isla de una forma impensable) y colinas, emergen miradores naturales con unas vistas increíbles, y también creados por el hombre, como el Mirador de la Peña, de César Manrique. Y no solo eso: para los aficionados al buceo ofrece una experiencia irrepetible, dado que sus fondos marinos cuentan con una rica biodiversidad. Lugares como La Restinga o El Bajón son especialmente indicados para hacer una inmersión. La isla ha sido declarada por la Unesco Reserva de la Biosfera. Así que, quienes buscan una escapada comprometida con la sostenibilidad, El Hierro es el lugar perfecto. Cuenta con una central hidroeólica, la de Gorona del Viento, creada con el fin de convertirse en la primera isla del mundo alimentada con energías renovables.
No encontrarás muchas playas de arena, porque el paisaje abrupto de El Hierro ofrece, sobre todo, calas rodeadas de acantilados y rocas. Pero sí existen numerosas piscinas naturales en las que se puede disfrutar de un buen baño, siempre respetando el entorno: es la isla con mayor porcentaje de espacios protegidos de todo el archipiélago.

Su flora combina paisajes desérticos con otros húmedos: puedes encontrar desde cactus hasta pinos, desde bosques de laurisilvas hasta plantaciones de plátanos. Merece la pena detenerse a ver algunas de las pocas sabinas que quedan: los fuertes vientos las han deformado hasta convertirlas en árboles realmente peculiares.

