El Vasco de Chamberí finaliza en Donostia su reto de 500 kilómetros corriendo desde Madrid: "¿Qué no llego? Sujétame el cubata"
17 etapas, 30 kilómetros diarios y 15.000 metros de desnivel para llegar a Sagüés desde Chamberí
Una apuesta con sus amigos dio origen a este loco y "duro" desafío que completaba este jueves
San SebastiánEl creador de contenido conocido como El Vasco de Chamberí se propuso llegar corriendo a San Sebastián desde Madrid para celebrar “la primera boda de la cuadrilla”. Un reto que finalizó este mismo jueves por la tarde tras recorrer más de 500 kilómetros con más de 15.000 metros de desnivel, en 17 etapas.
La idea surgió cuando le retaron a lograr 100.000 seguidores y, a cambio, le dejarían hablar en la boda de sus amigos. Dicho y hecho. “El 22 de junio llego de la despedida de soltero y tengo que llegar a la boda”, se propuso el influencer que se marcó realizar “30 kilómetros diarios” para lograrlo.
El Vasco de Chamberí anunció en sus redes que acababa de dejar su trabajo y se disponía a ir corriendo de Madrid al País Vasco y no hizo falta más que uno de sus amigos le dijera “y qué pasa si no llegas” para que se pusiera en marcha el pasado 23 de junio.
Este jueves 9 de julio, a última hora de la tarde, el madrileño llegaba a Sagüés acompañado de un nutrido grupo de corredores que quisieron acompañarle durante los últimos kilómetros del desafío, pasando de estar “más solo que la una” a contar con un auténtico pelotón que no ha querido dejarlo solo, “hasta mi abuela”, aseguraba en una de sus publicaciones que iba a acompañarlo.
Un baño en La Zurriola
Eso sí, en sus redes El Vasco de Chamberí nunca ha estado, precisamente solo, y es que son miles los seguidores que no se han perdido las peripecias de este joven durante todo el recorrido: “Dime que estás en el País Vasco, sin decirme que estás en el País Vasco, saludar a la gente diciendo ¡aupa!, ¡aupa ahí!!, bromea en un vídeo mientras se cruza con varios lugareños a los que efectivamente saluda así, y le responden del mismo modo.
Un baño en la playa donostiarra de La Zurriola tras completar los más de 500 kilómetros puso fin a este loco reto surgido entre amigos y que ha generado una enorme expectación.