Este año se cumple el 69 aniversario de la primera bajada de Celedón, en 1957
El muñeco del aldeano de Zalduondo está fabricado en fibra de vidrio, mide 1,90 metros y pesa 25 kilos.
Vitoria-GasteizVitoria cuenta las horas para que estalle la fiesta en sus calles. Cada 4 de agosto, las miradas se dirigen en esta ciudad vasca hacia el cielo, en concreto, hasta lo alto de la torre de San Miguel desde donde, puntual desde hace 69 años, baja Celedón para arrancar las fiestas de la Virgen Blanca. Pero, ¿Quién es Celedón?.
A bote pronto, es un muñeco vestido con pantalón de mil rayas, blusa, faja roja, txapela y por supuesto su inseparable paraguas azul marino y una bota. Tras el lanzamiento del chupinazo, Celedón vuela sobre la abarrotada plaza de la Virgen Blanca, antes de tomar forma humana y dar comienzo a las fiestas de Vitoria.
Como curiosidad, el actual muñeco se utiliza desde hace un cuarto de siglo; está fabricado, a diferencia de sus precursores de trapo, en fibra de vidrio; mide 1,90 metros y pesa 25 kilos.

Sin embargo, tras este personaje icónico del folclore alavés hubo una persona, de carne y hueso, llamada Celedonio. Un aldeano de Zalduondo que se instaló en la vitoriana calle Zapatería y que trabajaba como albañil. Poco podía imaginar aquel alavés vivaracho, afable y bueno que inspiraría al personaje más importante de las fiestas.
Una idea de algunos amigos
La Bajada de Celedón fue inventada en el año 1957 por un grupo de vitorianos deseosos de ofrecer a las fiestas de su ciudad un sello particular. Crearon el descenso del personaje estableciendo una analogía entre el muñeco y los campesinos de la provincia que se acercaban a la ciudad para celebrar las fiestas. Aunque en aquel momento, no se llamó Celedón sino Pepito.

Desde que se creó el personaje de Celedón en 1957 y hasta 2026, cinco personas han dado cuerpo a la leyenda: José Luis Isasi, que ostentó el título durante 22 años, Enrique Oribe, que le sustituyó en 1976, Iñaki Landa, que encarnó al aldeano de Zalduondo desde 1980 hasta el 2000, y Gorka Ortiz de Urbina que debutó como Celedón en 2001. Iñaki Kerejazu encarna desde la edición 2024 al símbolo de La Blanca.
Celedón era Celedonio
Aunque hay otras teorías, como que Celedón fue un brigadier del Ejército carlista, nacido en Andagoya, cuyo nombre era Celedón Aguiluz. Lo cierto es que la más extendida es que la persona que inspiró a este personaje icónico del folclore alavés fue Celedonio Anzola y García de Andoáin, (25 de septiembre de 1796 -13 de noviembre de 1866). El de Zalduondo llegó a Vitoria cuando tenía 21 años. Se casó dos veces. Primero con Gertrudis-Rufina Díaz de Argandoña y en segundas nupcias, con Nicasia Pérez de Albéniz.
Aunque hay quien apunta a que Celedonio era aficionado a la bebida, otros relatos desmienten tal extremo y lo describen como una persona afable, bueno y amable. Eso sí, siempre vestido con una blusa larga blanca. Algunos estudiosos, como Venancio del Val, apuntan a que Celedonio, albañil de profesión, se estableció en la planta baja de su casa en la calle de Zapatería, donde él mismo construyó una ventana y un balcón. Tal vez por eso, la canción, que en 1918 le dedicó el músico alavés Mariano San Miguel Urzelay, dice así: “Celedón se ha hecho una casa nueva, Celedón, con ventana y balcón”. La letra cuenta, desde 2015, con una versión en euskera gracias a la iniciativa de la Comisión de Blusas y Neskas y GEU Gasteiz: "Zeledon etxe berria egin duk, Zeledon balkoian leiho on."

