Los vecinos de San Millán de la Cogolla logran expulsar del pueblo a un vizcaíno de 60 años acusado de acosar a varias niñas

La Guardia Civil detuvo al hombre contra el que se han interpuesto ocho denuncias por agresión sexual y amenazas
Tras quedar en libertad lograron que se el vizcaíno que llevaba 20 días de alquiler en el pueblo se fuera
BilbaoSan Millán de la Cogolla es un pequeño municipio riojano que cada año se convierte en el lugar de veraneo de muchas personas que encuentran en esta localidad de La Rioja con dos monasterios el lugar ideal para pasar las vacaciones. Sin embargo, este año la calma habitual del enclave se ha visto rota por culpa, según apuntan sus vecinos, de un vasco, de 60 años.
El hombre, al parecer, habría increpado a algunas personas y acosado a varias menores de edad de entre 4 y 16 años. Cuando algunos vecinos le recriminaron su actitud, el individuo no dudó en proferir amenazas de muerte.
La tensión escaló hasta un punto en el que varias personas emprendieron una persecución hasta el domicilio del hombre, donde residía de alquiler desde hacía menos de un mes.
Ocho denuncias
Finalmente, una patrulla de la Guardia Civil se trasladó a San Millán de la Cogolla desde Ezcaray y trasladó al vizcaíno a dependencias policiales. Varias familias se personaron en la comisaría y formalizaron, al menos, cuatro denuncias contra este individuo por presuntas agresiones sexuales y amenazas. A las que hay que sumar otras cuatro por otro episodio sucedido en un autobús, donde el arrestado supuestamente realizó tocamientos a otras menores.
Horas después y dado que el denunciado no cuenta con antecedentes penales, fue puesto en libertad provocando la indignación del pueblo. Las familias preocupadas por la falta de seguridad y con miedo de dejar a los menores solos en la calle lograron con la intervención de los representantes municipales que hablaron directamente con este hombre natural del País Vasco y que se había trasladado a vivir a la localidad a un piso de alquiler hace unos veinte días. Lograron que terminara haciendo las maletas y marchándose de San Millán de la Cogolla, un pueblo que trata, tras unas últimas horas muy movidas, de recuperar su habitual calma estival.