Sanidad

Esperas de hasta nueve horas enfadan en Vizcaya a los pacientes que usan el servicio de ambulancias no urgentes

Una mujer de 82 años sufrió demoras al ir y al regresar del Hospital de Basurto
El sindicato ESK denuncia que es un problema "estructural" y "cronificado". Redacción Euskadi
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BilbaoLas largas esperas a la hora de que una ambulancia de servicio no urgente recoge a un paciente para llevarlo al hospital o lo lleve de regreso a casa, es una de las quejas más frecuentes de los usuarios al Servicio Vasco de Salud. Algunos afectados en Vizcaya denuncian que han llegado a esperar hasta nueve horas. Para hacer frente al problema de los retrasos, este verano, la sanidad vasca ha anunciado que pagará a las empresas de ambulancias en función de sus tiempos de demora y penalizará a las que acumulen retrasos

Más de un mes después de este anuncio, pacientes que hacen uso de este servicio han protestado por este sistema que califican de "nefasto". Así, una vizcaína de 82 años sufrió una caída y tras varios días con dolores, solicitó una ambulancia para ser trasladada desde su casa al centro hospitalario. La ambulancia de transporte no urgente nunca llegó, porque tras mucho esperar, la anciana llamó al 112 y finalmente, tuvo que ser recogida por una unidad de transporte urgente.

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Por si no hubiera sido suficiente, según informa el sindicato ESK, esta mujer no solo sufrió la demora del servicio para ser trasladada al hospital, sino que tras una semana ingresada en Basurto cuando recibió el alta para regresar a casa, tuvo que esperar cinco horas más de las previstas.

Problema estructural y cronificado

Ella es solo un ejemplo de lo que otros usuarios vienen sufriendo y denunciando en relación al servicio de las ambulancias de traslados no urgentes en Vizcaya. En algunos casos, las personas enfermas se han visto obligadas a aguardar a la ambulancia hasta nueve horas.

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Desde el sindicato ESK califican el problema de “estructural” y lamentan que el Gobierno Vasco permita que, en su opinión, “las empresas privadas lo gestionen más con una visión económica, que priorizando a los pacientes”.

Además, en un comunicado, consideran que los retrasos en este servicio son “un problema de gestión cronificado” y que ha ido “empeorando progresivamente”.