Adif baja la velocidad a 220 km/h en 28 kilómetros de la línea de Angrois, en Galicia tras avisos de maquinistas
La limitación se establece entre los puntos 56,200 y 84,200 por "defectos de geometría en aparatos de dilatación"
El accidente de Adamuz se produjo el mismo día y a la misma hora que uno de Pontevedra hace seis décadas
Adif ha limitado de forma temporal la velocidad máxima a 220 kilómetros por hora en un tramo de 28 kilómetros de la línea de alta velocidad Ourense-Santiago, la misma en la que se produjo el accidente del Alvia en Angrois hace 13 años. La medida se ha adoptado tras avisos de varios maquinistas por el estado de la vía, que alertaron de vibraciones anómalas.
La reducción de velocidad afecta al tramo comprendido entre los puntos kilométricos 56,200 y 84,200, donde los trenes han pasado de circular a un máximo de 300 kilómetros por hora a hacerlo a 220.
Según fuentes conocedoras de la decisión, la causa son defectos de geometría en aparatos de dilatación detectados en la infraestructura. Desde Adif explican que se trata de un procedimiento de seguridad estándar, que se activa automáticamente cuando se recibe una alerta por vibraciones. En estos casos, los equipos de mantenimiento revisan la vía, normalmente en horario nocturno, cuando no hay trenes en servicio, y la limitación se mantiene hasta verificar que no existe riesgo.
El tramo afectado incluye las proximidades del punto kilométrico 84,413, donde el 24 de julio de 2013 descarriló un tren Alvia en la curva de A Grandeira. En aquel accidente murieron 80 personas y 143 resultaron heridas.
La sentencia condenó al maquinista por exceso de velocidad y al exdirector de seguridad de Adif por no haber realizado un análisis de riesgos en ese tramo, que carecía del sistema ERTMS
Las llamadas limitaciones temporales de velocidad (LTV) son restricciones transitorias que se aplican por motivos de seguridad, como defectos en la vía, trabajos de mantenimiento o circunstancias meteorológicas. El Ministerio de Transportes subraya que son medidas preventivas habituales, que se levantan cuando se comprueba que no existe peligro.
Según datos oficiales, el número de LTV se ha mantenido estable en los últimos años, pese al aumento de la red ferroviaria y del número de pasajeros. En 2025 se activaron 2.144 limitaciones, 50 menos que el año anterior, y el Ministerio insiste en que este dato no puede utilizarse como indicador de la calidad de la infraestructura.