Familia Real Británica

El príncipe Eduardo, el miembro más desconocido de los Windsor: del enfado con Carlos III a su actual escándalo amoroso

El príncipe Eduardo, duque de Edimburgo, en noviembre de 2025
El príncipe Eduardo, duque de Edimburgo, en el tercer día del Royal Ascot en el hipódromo de Ascot, Berkshire, en junio de 2025. Cordon Press
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Este martes, 10 de marzo, el príncipe Eduardo alcanza 62 años de vida, y durante estas más de seis décadas formando parte de la familia real británica, el duque de Edimburgo ha mantenido un perfil poco común dentro de la Casa de Windsor. El de un 'royal' que apenas ocupa titulares.

Mientras sus hermanos, Carlos III, la princesa Ana y el ya expríncipe Andrés han protagonizado un sinfín de titulares, escándalos, polémicas o crisis institucionales, el hijo menor de la difunta reina Isabel II se ha convertido en el miembro más discreto y quizá más desconocido de la familia real.

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El príncipe Eduardo durante el Día de la Copa de Oro Coral en el Hipódromo de Newbury, en noviembre de 2025

Hermano menor del rey británico, nació el 10 de marzo de 1964 en el Palacio de Buckingham. Era el cuarto y último hijo del matrimonio real, el benjamín de una generación que completaban Carlos, Ana y el polémico duque de York. Desde el principio ocupó un lugar que pasó desapercibido: demasiado lejos del trono como para soportar el peso de la Corona -el puesto 15º en la línea de sucesión-, pero lo suficientemente cerca como para vivir siempre bajo la lupa de la institución.

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Su educación siguió el patrón de los Windsor: el duro internado de Gordonstoun -el mismo que había marcado a su padre y al actual soberano- y después sus estudios de Historia en la Universidad de Cambridge. Pero Eduardo nunca encajó del todo en el molde tradicional de la realeza británica.

Durante un tiempo se pensó que seguiría la carrera militar, pero abandonó el entrenamiento de los Royal Marines a los pocos meses por el mundo del espectáculo y la producción televisiva. Aquella inclinación, poco habitual para un príncipe británico, acabaría marcando un antes y un después en su vida.

Los hermanos Andrés y Eduardo en la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor en 2011

Su vida como empresario y la polémica que acabó con su sueño

En los años noventa fundó Ardent Productions, una productora con la que pretendía hacerse un hueco en el sector audiovisual. Ardent produciría "programas serios de arte, teatro y documentales para la televisión británica".

El proyecto fue arriesgado: por primera vez un miembro de la familia real intentaba construir una carrera en el sector empresarial y, de alguna manera, independiente de la monarquía. Quería hacerse un nombre más allá de su papel institucional. Pero terminó envuelto en críticas.

Se acusó a la empresa de aprovechar el estatus real para conseguir contactos y acceso privilegiado, y los resultados económicos nunca terminaron de despegar. Pero el gran incidente llegó en 2001.

Por aquel entonces, se había acordado con la prensa que, tras un posado inicial, se dejaría al príncipe Guillermo estudiar tranquilo en la Universidad de Saint Andrews. Pero una cámara de Ardent Productions fue descubierta intentando grabarle 'in fraganti', rompiendo ese pacto de privacidad.

Eduardo de Edimburgo en el Jardín Benjamin Rush, en 2025

Al enterarse por una llamada de Guillermo, entonces trascendió, tal y como recogieron los tabloides británicos, Carlos III llamó enfadado a su hermano y, en medio de la polémica, le habría llamado "un maldito tonto" por poner en riesgo la seguridad y la tranquilidad de su hijo por intereses comerciales.

Pese a que el duque negó haber formado parte, un año después decidió abandonar el negocio ante el fracaso empresarial y dedicarse de lleno a la Corona. Anunció que su ayuda y la de su mujer, Sofía de Edimburgo, eran necesarias en Buckingham, ya que se celebraba el Jubileo de Oro de la reina.

"La oportunidad de fundar y dirigir mi propia empresa ha sido el mayor reto al que me he enfrentado, y sin embargo ha resultado ser divertidísimo, inmensamente gratificante y lleno de sorpresas. Aun así, siempre supe en el fondo que algún día las cosas tendrían que cambiar. Pues bien, ese día ha llegado, no solo para mí, sino también para mi esposa", manifestó entonces.

Ardent fue liquidada en 2009 y disuelta oficialmente en 2011 con tan solo 40,27 libras a su nombre. Así, su sueño llegó a su fin.

Eduardo y Carlos III en el servicio anual de la Orden de la Jarretera en la capilla de San Jorge en el castillo de Windsor en 2015

Su historia de amor con Sofía de Edimburgo y sus dos hijos

Si algo ha definido la vida personal del duque de Edimburgo desde entonces ha sido la estabilidad. En 1999 se casó con Sofía, una mujer que había trabajado en agencias de relaciones públicas, fue jefa de prensa en Capital Radio, y cofundó su propia agencia, RJH Public Relations, en 1996. También fue representante de esquí en Suiza, y no tardó en ganarse una reputación impecable dentro de la familia real.

Su boda el 19 de junio de 1999 en el castillo de Windsor fue más pequeña y sobria que las de aquella época. Y ese tono discreto marcaría también su vida familiar.

Los duques de Edimburgo en el tercer día del Royal Ascot en el hipódromo de Ascot, Berkshire, en junio de 2025

La pareja trajo al mundo a dos hijos: Lady Louise Mountbatten-Windsor y James Mountbatten-Windsor, conde de Wessex, de 22 y 18 años respectivamente.

Eduardo y Sofía optaron por no usar para ellos los títulos de príncipe y princesa, pese a que tenían derecho a ellos. La idea era que crecieran con una vida lo más normal posible y que en el futuro pudieran trabajar fuera de la institución. Adoptaron los apellidos de su abuelo paterno, el príncipe Felipe.

Ahora, ella estudia Literatura Inglesa en la Universidad de St. Andrews en Escocia, donde se conocieron Guillermo y Kate Middleton, y ha sido allí donde la joven conoció a su novio, Felix da Silva Clamp, un romance que salió a la luz en 2024.

Por su parte, James alcanzó la mayoría edad el pasado mes de diciembre y es el nieto más joven de Isabel II.

Heredando el legado del príncipe Felipe

Durante muchos años Eduardo fue conocido como conde de Wessex, un título creado especialmente para él en su boda. Pero en 2023 -dos años después del fallecimiento del marido de Isabel II- su hermano le concedió finalmente el título de duque de Edimburgo, el mismo que había llevado su padre durante más de 70 años, siendo toda una señal de confianza.

Eduardo se convirtió así en el encargado de dirigir el Premio Duque de Edimburgo, el prestigioso programa juvenil fundado por Felipe que sigue activo en numersosos de países.

El rey Carlos III y su hermano Eduardo en Sandringham en diciembre de 2025

De ahí que, tras la salida del príncipe Harry y meghan Markle y la expulsión del príncipe Andrés de la vida institucional, Eduardo y su mujer se hayan transformado en dos de los miembros más fiables de la llamada Firma, al igual que la princesa Ana.

El escándalo amoroso que ahora sacude su vida

Aunque ahora, un nuevo escándalo sacude su vida. Su exnovia, Ruthie Henshall, publicará unas memorias que detallan su relación anterior con el hijo menor de la difunta Isabel II.

Tal y como ha trascendido, ambos mantuvieron una relación intermitente años antes de que el príncipe conociera a su esposa.

Titulado 'La Corista y el Príncipe', el libro, que verá la luz en julio, documentará su romance, desde sus inicios y visitas al Palacio de Buckingham hasta el encuentro en Windsor con la exsoberana. Su obra promete ser otro quebradero de cabeza para Carlos III.