Sus anteriores dueños la dejaron abandonada a las puertas de la entidad
Desde la protectora Aloia de Tui han lanzado un mensaje para encontrarle una nueva familia
TuiPatu es una perra de tan solo siete meses, “es un bebé”, a la que “el mundo se le rompió en mil pedazos”, como cuentan desde la protectora Aloia de Tui.
Sus anteriores dueños la dejaron abandonada en la protectora hace unos días, explican las responsables: “Se fueron sin mirar atrás, sin importarles el miedo, el estrés o la confusión que dejaban en sus ojos”. Desde la asociación explican que “no la han devuelto, si no que la han abandonado”.
La pequeña, asustada, busca estos días, entre la gente una cara conocida. “No entiende por qué ya no están. Repasa en su cabecita si hizo algo malo, sin saber que su único "error" fue querer con toda su alma a personas que no tienen corazón”, lamentan desde la protectora de Tui en sus redes sociales, en la que es una llamada de ayuda, para encontrarle una nueva familia: “Patu no necesita dueños, necesita una FAMILIA DE VERDAD. Alguien que entienda que un perro es para siempre, no hasta que te canses o las cosas se compliquen”, explican.
Por eso esperan que ahora, alguien quiera darle una nueva oportunidad. “Hay que tener el alma muy vacía para abandonar a quien te dio su vida entera a cambio de nada”, reflexionan las responsables, que han facilitado el teléfono de contacto de la entidad, 692 87 19 84, para las personas que puedan estar interesadas en su adopción.
En la protectora Aloia atienden actualmente a unos 200 animales, entre los que tienen en su refugio, atendido por personal voluntario y los que están en casas de acogida. En sus años de funcionamiento han recibido muchos perros abandonados como Patu, pero "cada historia duele", recuerdan. El pasado mes de septiembre vivieron uno de los casos más duros de su trayectoria, cuando alguien abandonó, también a las puertas del refugio a dos perras, preñadas, y ahorcadas con sus propias correas.
Ahora, lanzan esta nueva llamada de ayuda, para encontrar una familia para la pequeña Patu, y para su abandono, al que califican como de "traición" sea solo el "capítulo triste antes de su final feliz”.

