Despiden a un trabajador en Sanxenxo tras contratar un detective y demostrar que su baja laboral era falsa

Despiden a un trabajador en Sanxenxo tras contratar un detective y demostrar que su baja laboral era falsa
Despiden a un trabajador tras descubrir que su baja laboral era falsa. Europa Press
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Un fontanero de una empresa de Sanxenxo ha sido despedido después de que le descubriesen bailando mientras estaba de baja por una lesión en la rodilla. Sufrió un accidente laboral en diciembre de 2024 que le provocó un “esguince de ligamento colateral interno de rodilla”, pero la empresa desconfiaba de él.

Según ha informado el medio ‘ABC’, la empresa, pese a que el trabajador llevaba 30 años en la empresa, decidió contratar un detective privado para que siguiese al trabajador para comprobar si la lesión era verdad y no podía trabajar o si estaba fingiendo. El juez que se ha hecho del caso ha justificado la actuación de la empresa por “falta grave” y el listado de actividades que el hombre estuvo desempeñando pese a su lesión.

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EL trabajador fue pillado por el detective bailando en una fiesta navideña tres días después de cogerse la baja y 10 días después le sorprendió haciendo equilibro en un estrecho bordillo cerca del aparcamiento público del Hospital Montecelo en Pontevedra. A través de un fallo de más de 15 páginas de extensión, el encargado afirma que el empleado aprovechó esta baja para realizar “trabajos por cuenta propia durante la situación de incapacidad temporal en fechas concretas de diciembre de 2024 a enero de 2025”, según ha recogido el mismo medio.

El trabajador intentó recurrir

“No estamos ante un episodio aislado, equívoco o de escasa entidad ni ante una actuación meramente imprudente o atenuada por circunstancias especiales, sino ante una conducta repetida en varias fechas, desarrollada durante el período de baja médica, con utilización de herramientas, desplazamientos a distintos inmuebles y permanencia prolongada en ellos, conducta que la instancia considera suficientemente acreditada y reveladora de una efectiva prestación de trabajos por cuenta propia”.

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Por su parte, el obrero recurrió ante el TSXG un intento de que su despido fuese declarado improcedente, ostentaba la categoría profesional de oficial de segunda, a jornada completa y con un salario bruto mensual de 2.231 euros, incluyendo las pagas extras.