Proliferan los clientes fantasma en restaurantes de A Mariña de Lugo: "Reservan en tres sitios y van a uno"

Hosteleros de A Mariña denuncian el aumento de clientes que reservan en varios restaurantes a la misma hora y solo acuden a uno
Algunos establecimientos ya estudian cobrar una fianza o aplicar penalizaciones para evitar pérdidas económicas durante el verano
La temporada estival ha devuelto a los restaurantes de A Mariña un problema que cada año gana protagonismo: las reservas que nunca llegan a materializarse. El restaurante A Lonxa, en Burela, sufrió el pasado sábado la ausencia de cinco grupos de comensales que habían confirmado su asistencia.
Su propietario, José Luis Pita, decidió hacer pública la situación para denunciar el perjuicio que generan estas prácticas. Además del impacto económico y del desperdicio de alimentos, explica que muchas mesas permanecen bloqueadas mientras otros clientes interesados se quedan sin posibilidad de reservar.
Reservar en varios locales, una práctica cada vez más frecuente
Durante esa misma jornada, el sistema de gestión del restaurante detectó un caso especialmente llamativo. Un mismo cliente había reservado mesa a la misma hora en tres restaurantes distintos de A Mariña.
El aviso llegó a través de CoverManager, una plataforma que alerta cuando un usuario registrado realiza reservas simultáneas en diferentes establecimientos. Según Pita, algunos clientes aseguran mesa en varios locales y, llegado el momento, eligen el que más les conviene, dejando vacías las demás reservas.
El hostelero reconoce que este comportamiento se concentra principalmente durante el verano, cuando la comarca recibe un elevado número de visitantes y la demanda supera con frecuencia la oferta disponible.
Fianzas y nuevas fórmulas para reducir las pérdidas
Ante esta situación, A Lonxa estudia implantar nuevas medidas para minimizar el impacto de las ausencias. El restaurante valora cobrar una fianza por las reservas, aunque teme que parte de su clientela rechace facilitar los datos bancarios.
Mientras toma una decisión definitiva, el establecimiento ha reorganizado sus espacios. El comedor principal quedará reservado para clientes con cita previa, otra zona funcionará por orden de llegada y la terraza se destinará preferentemente a la clientela habitual.
Pita insiste en que las herramientas digitales se han convertido en un apoyo imprescindible para gestionar el elevado volumen de reservas que reciben durante los meses de verano.
La penalización que acabó con las ausencias
Otros hosteleros de la comarca ya han dado un paso más. El chef Javier Montero asegura que desde que implantó una penalización económica por no acudir a la reserva no ha vuelto a sufrir ninguna ausencia injustificada.
El responsable de su restaurante en Ribadeo adoptó esta medida en 2024, después de perder decenas de comensales en apenas unos días de agosto. Los clientes deben introducir los datos de su tarjeta al formalizar la reserva y solo se les cobra una cantidad fijada previamente si no se presentan o no cancelan dentro del plazo establecido.
Montero trabaja exclusivamente con reserva previa y un reducido número de plazas por servicio, por lo que cada mesa vacía supone una pérdida directa tanto de ingresos como de producto ya preparado. Por ello, defiende una política más estricta frente a quienes incumplen sus compromisos y considera que estas herramientas ayudan a proteger el trabajo de los profesionales de la hostelería.
