El doctor que desmonta uno de los mayores mitos de la nutrición moderna: "Se ha culpado injustamente a la sal"

¿Y si el consumo de sal no fuera tan perjudicial? El doctor James DiNicolantonio, reputado investigador en salud cardiovascular, desmonta uno de los mayores mitos de la nutrición moderna
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¿Y si el consumo de sal no fuera tan malo como nos han dicho? ¿Y si no consumirla o evitarla nos estuviera perjudicando más que beneficiando? Estas son algunas de las cuestiones revolucionarias que plantea el doctor James DiNicolantonio, reputado investigador en salud cardiovascular, en su libro 'La solución está en la sal' (Alienta, 2026) donde asegura que la mayoría de las personas sanas no deberían reducir su consumo sino consumirla en su cantidad exacta y en los alimentos que la contienen de manera natural. Obviamente estamos descartando todos los ultraprocesados que contienen cantidades y sales perjudiciales para la salud. Pero, ¿quién es James DiNicolantonio y por qué contradice la información -o la pone en duda- de la Organización Mundial de la Salud? Pues bien, el doctor es un científico especializado en investigación cardiovascular, reconocido a nivel internacional como experto en salud y nutrición por ser editor asociado durante más de diez años de Open Heart, la revista del British Medical Journal, publicada en colaboración con la British Cardiovascular Society.
Ha contribuido en gran manera a las políticas de salud en Estados Unidos y ha sido invitado a comparecer ante los miembros del Senado de Canadá para exponer sus conocimientos en relación con los daños causados por los azúcares añadidos. Es autor de libros como 'El reto de la longevidad' y 'Súper Keto', y ahora acaba de publicar 'La solución está en la sal' (Alienta editorial, 2026) en España. Decidió escribirlo porque, según explica a la web de Informativos Telecinco, el dogma de la baja en sal se basa en una evidencia científica débil, ignora la variabilidad individual y puede perjudicar a las personas que no son sensibles a la sal. "Se ha culpado injustamente a la sal, mientras que se ha minimizado el impacto del azúcar y los alimentos ultraprocesados".
¿Por qué tenemos antojos de sal y cuándo son más frecuentes?
Seguramente habrás notado que en momento determinados del día tu cuerpo te pide sal, ese deseo para él es una señal poderosa, conservada a lo largo de la evolución, ya que el sodio es esencial para la función nerviosa, la contracción muscular, el equilibrio de líquidos y la regulación de la presión arterial. El cuerpo utiliza hormonas (aldosterona, renina-angiotensina) para controlar estrictamente los niveles de sodio. Hay ciertas alarmas corporales que nos indican, además, que nuestra dieta carece de sal. Por ejemplo, si tenemos fatiga o falta de energía, dificultad para concentrarte, mareos o debilidad al levantarte, bajo rendimiento físico o, curiosamente, deseos intensos de azúcar. Esto sucede porque cuando nos falta sal, y otros minerales, se disparan los antojos de azúcar y carbohidratos.
¿Cuándo nos pide más sal nuestro cuerpo? Seguramente lo notes más cuando:
- Sudas mucho (ejercicio, calor, sauna)
- Estás siguiendo una dieta baja en carbohidratos/cetogénica/carnívora (eliminando sodio a través de la orina)
- Tienes estrés suprarrenal o niveles bajos de aldosterona
- Estás embarazada o menstruando
- Estás deshidratado o tienes un desequilibrio electrolítico
En el caso de que experimentemos esa necesidad de consumir sal o productos con sal, debemos tener en cuenta cuánta es recomendable. Entre los adultos, la ingesta media mundial es de 4.310 mg/día (lo que equivale a 10,78 g/día de sal). Esto es más del doble de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud para los adultos: menos de 2.000 mg/día de sodio (el equivalente a menos de 5 g/día de sal, aproximadamente una cucharadita). ¿Por qué? Pues según la OMS, el principal efecto sobre la salud asociado con las dietas altas en sodio es la hipertensión arterial (que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares), el cáncer gástrico, la obesidad, la osteoporosis, el síndrome de Ménière y enfermedades renales. Se calcula que 1,89 millones de muertes al año están asociadas con el consumo excesivo de sodio.
Pero, ¿qué dice sobre esta información James DiNicolantonio? Así lo explica él mismo en una entrevista con la web de 'Informativos Telecinco': "Para la mayoría de los adultos sanos y activos se recomiendan entre 8 y 10 g de sal al día (aproximadamente 3.200-4.000 mg de sodio). Pero hay que prestar atención a los antojos y ajustar la dieta en función de la actividad física, la cantidad de sudoración y la ingesta de carbohidratos.
¿Qué tiene de malo el exceso de sal?
En personas sensibles a la sal, se calcula que entre el 15 % y el 50 % de la población, especialmente aquellas con hipertensión, edad avanzada u obesidad, un consumo elevado puede aumentar la presión arterial e incrementar el riesgo cardiovascular. Sin embargo, la mayoría de los casos de sensibilidad a la sal se pueden solucionar consumiendo suficiente potasio y magnesio, y reduciendo la ingesta de carbohidratos refinados y azúcares.
"Los alimentos procesados aportan la mayor parte, a menudo junto con azúcar e ingredientes ultraprocesados. El matiz: revisiones recientes a gran escala y estudios de análisis de orina de 24 horas muestran una curva en forma de J o de U. Tanto las ingestas muy bajas (< 2300 mg de sodio) como las muy altas (> 5000 mg de sodio al día) se asocian con mayores riesgos de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y muerte en muchas poblaciones. Una ingesta moderada, aproximadamente de 3 a 5 g de sodio / de 7,5 a 12,5 g de sal suele presentar el menor riesgo para las personas sanas".
Tradicionalmente, las personas con hipertensión tienen que controlar la ingesta de sal. ¿Por qué se desaconseja su consumo? El exceso de sodio aumenta el volumen sanguíneo y la presión arterial en personas sensibles a la sal. "Las guías se crearon partiendo de la premisa de que “una solución sirve para todos”. Sin embargo, solo entre el 25% y el 50% de las personas con hipertensión son realmente sensibles a la sal. Para muchas otras personas, una ingesta muy baja de sal puede activar el sistema renina-angiotensina, elevar las hormonas del estrés y, potencialmente, empeorar los resultados. Datos recientes muestran que el menor riesgo cardiovascular suele producirse con niveles moderados (no ultrabajos) de sodio. En resumen: la sal es esencial. La demonización extrema se basó en una ciencia simplificada en exceso".
Por lo tanto, según lo que explica este experto en sal en su libro, para las personas sanas, una ingesta moderada o elevada (guiada por los antojos y los síntomas) suele ser más segura y beneficiosa que una restricción estricta. Aunque, siempre aconseja que el tratamiento, especialmente si tienes presión arterial alta o problemas renales, esté revisado por un médico obviamente.
¿Para qué problemas de salud, entonces, se recomienda la sal? La suplementación con sal (o sodio) suele ser útil para:
- Dolores de cabeza (especialmente ortostáticos o por esfuerzo)
- POTS / intolerancia ortostática
- Insuficiencia suprarrenal / niveles bajos de aldosterona
- Calambres o fatiga inducidos por el ejercicio
- Dietas bajas en carbohidratos / cetogénicas
- Aclimatación al calor o sudoración excesiva
- Hiponatremia o bajo nivel de sodio en sangre
Los alimentos saludables con sal
Ya sabemos cuál es la ingesta de sal que el doctor James DiNicolantonio recomienda. Sin embargo, aún no conocemos el tipo de sal que sí asegura es saludable o qué alimentos con más porcentaje de sal son los mejores. En este sentido y contestando la primera pregunta, la mejor opción es la sal marina sin refinar, especialmente la sal subterránea antigua como la Redmond Real Salt, que contiene oligoelementos (yodo, magnesio y calcio). Hay que evitar, eso sí, sal de mesa altamente refinada (a menudo contiene agentes antiaglomerantes y está desprovista de minerales).
No contiene yodo ni agentes antiaglomerantes (a menos que necesite yodo específicamente). Además, es húmeda o ligeramente grumosa, ya que la sal seca pura suele estar demasiado procesada. ¿Qué alimentos salados son los más recomendables? Esta es su lista:
- Caldo de huesos / caldo de carne
- Aceitunas y encurtidos fermentados
- Queso (especialmente curado)
- Pescado graso o marisco
- Aguacate con sal
- Chucrut o kimchi
- Carnes de alta calidad
- Prioriza los alimentos que también aporten potasio y magnesio.
