Galicia prepara la norma para quedarse con los saldos y activos financieros abandonados durante dos décadas o más
La medida está recogida en la Lei do Patrimonio de Galicia y solo faltaría regular el procedimiento
Aunque parezca imposible, hay dinero que puede pasar años olvidado en una cuenta bancaria sin que nadie vuelva a reclamarlo. Puede tratarse de una antigua cuenta de ahorro abierta hace décadas, de los fondos que quedaron tras el fallecimiento de un familiar o de pequeñas cantidades que sus titulares dejaron en cuentas que han olvidado que existen. Cuando transcurren 20 años sin que nadie ejerza ningún derecho sobre esos fondos, la situación cambia y el dinero puede acabar en manos de la Administración.
Hasta ahora, esos saldos considerados abandonados se incorporaban al patrimonio del Estado pero el gobierno gallego quiere cambiar esta situación. La Xunta prepara una orden que permitirá desarrollar la previsión incluida desde 2023 en la Lei do Patrimonio de Galicia y asumir para las arcas autonómicas los depósitos y otros activos financieros que cumplan los requisitos establecidos.
La normativa gallega contempla que puedan incorporarse al patrimonio de la comunidad el dinero, los valores y otros bienes muebles depositados en entidades financieras radicadas en Galicia cuando durante 20 años no se haya realizado ninguna gestión sobre ellos por parte de quien tenga derecho a ejercer su propiedad.
No basta con que la cuenta lleve años sin movimientos
La consideración de una cuenta como abandonada no depende simplemente de que no haya movimientos de dinero. Lo determinante es que durante 20 años el titular o la persona con derechos sobre esos fondos no haya realizado ninguna actuación para ejercer su derecho sobre ellos.
Por tanto, que una cuenta registre algún apunte contable no significa necesariamente que haya sido utilizada por su propietario. El Tribunal Constitucional, en las resoluciones en las que se ha apoyado la Xunta para desarrollar su regulación, ha considerado que incluso una actuación destinada a interesarse por los fondos puede resultar suficiente para evitar que sean considerados abandonados.
Antes de que llegue ese momento, las entidades financieras tienen además obligaciones de comunicación. La regulación estatal establece que, cuando se aproxima el plazo de 20 años, el banco debe comprobar la situación de la cuenta e intentar avisar al titular con una antelación mínima de tres meses. Existe una excepción cuando el coste de realizar esa comunicación supera el saldo que queda en la cuenta. En muchos casos se trata precisamente de pequeñas cantidades. Además, las comisiones que aplican las entidades pueden ir reduciendo progresivamente el dinero disponible hasta dejar la cuenta prácticamente a cero.
¿Cuánto dinero puede recibir Galicia?
La cuantía que podría acabar en las arcas gallegas dependerá de los fondos que cumplan las condiciones y sean identificados por las entidades financieras. Como referencia, el Estado ingresó alrededor de 20 millones de euros en 2024 procedentes de cuentas y depósitos abandonados en el conjunto de España.
La Xunta quiere ahora que la parte que corresponda a Galicia deje de incorporarse al patrimonio estatal y pase al autonómico. Para hacerlo efectivo, la orden actualmente en tramitación establecerá cómo tendrán que comunicar los bancos la existencia de estos fondos, qué información deberán aportar y en qué plazos y condiciones deberán hacerlo. El texto ya ha pasado por el Consello Consultivo de Galicia, que considera que la regulación se ajusta al ordenamiento jurídico, aunque ha señalado un aspecto que debe corregirse relacionado con los activos financieros.
¿Qué ocurre si el dinero está en acciones?
La cuestión se complica cuando lo que permanece abandonado no es dinero en efectivo, sino acciones, participaciones u otros instrumentos financieros.
La Xunta plantea que las entidades financieras puedan liquidar esos activos antes de transferir el importe resultante a la Tesorería autonómica. Sin embargo, el Consello Consultivo ha advertido de que la Administración gallega no puede limitarse a recibir esos bienes y ordenar su venta automáticamente.
Según el dictamen, la Xunta debe gestionar primero esos activos y, si decide venderlos, tendrá que abrir un expediente que justifique la conveniencia de hacerlo y determine el procedimiento adecuado. La orden que prepara el Gobierno gallego deberá, por tanto, cerrar el procedimiento para que estos bienes y saldos puedan pasar del ámbito de las entidades financieras al patrimonio de Galicia. Una vez aprobada, serán los bancos los encargados de comunicar a la Administración autonómica la existencia de las cuentas y activos que hayan alcanzado los 20 años sin actividad por parte de sus titulares.

