La “otra ruta" que una madre gallega propone a Laureano Oubiña: "Deberías recorrer los portales donde han acabado sus vidas por sobredosis"
Ángeles está indignada por el proyecto empresarial que Oubiña pretendía emprender recorriendo los lugares por donde entraba la droga en Galicia
En una carta remitida al Diario de Pontevedra, deja clara su postura y recuerda las terribles consecuencias que la droga tuvo para cientos de familias
Ángeles es una madre que sabe lo que significó para muchas familias gallegas la llegada de la droga a sus humildes pueblos pesqueros durante los años 80 y 90. Se representa a sí misma y a cientos de madres a quienes les tocó de cerca el impacto de las adicciones y el sufrimiento de tener que sacar adelante a sus hijos mientras el narcotráfico se extendía por Galicia. Por eso, la propuesta empresarial de Laureano Oubiña de convertir en una experiencia turística los lugares vinculados a la entrada de la droga le ha provocado una mezcla de indignación e incredulidad que no ha querido dejar pasar sin recriminar.
Su respuesta ha llegado en forma de carta al Diario de Pontevedra. En ella, Ángeles cuestiona que aquellos escenarios puedan presentarse como un atractivo para turistas y plantea a Oubiña un recorrido alternativo: uno por los lugares donde la droga dejó sus consecuencias.
"Te propongo que le des una vuelta a tu idea", escribe la madre, que sugiere sustituir los paseos en barco por visitas a portales donde murieron personas por sobredosis, poblados marginales y narcopisos. También plantea incluir en el recorrido a jóvenes afectados por el consumo de drogas y a familias que todavía arrastran las consecuencias de aquella época.
"Puedes incluir en tu tour a algún joven diagnosticado de esquizofrenia paranoide por el abuso del cannabis", señala Ángeles en uno de los pasajes más duros de su carta. Su intención es poner el foco precisamente donde, a su juicio, debería estar: en las personas y las familias que sufrieron las consecuencias del negocio del narcotráfico, y no únicamente en los lugares donde se desarrollaba.
"Deberías recorrer los portales donde han acabado sus vidas por sobredosis"
Ángeles propone comenzar su particular ruta en los portales de edificios donde murieron personas con problemas de drogadicción: "Hay muchos", apunta. Después lleva el recorrido hasta "los poblados marginales y a narcopisos donde a diario peregrinan consumidores" (todavía hoy) en busca de la droga.
La carta mantiene en todo momento un tono irónico, pero detrás de sus propuestas hay una crítica directa a la banalización de las consecuencias del consumo de drogas. La madre también plantea visitar las carreteras donde murieron conductores que circulaban bajo los efectos de las sustancias y añade otra parada: las familias destrozadas por la droga. "Si necesitas alguna familia destrozada por la droga en Galicia, también existe una amplia gama de diferente estrato social", escribe.
Una generación de madres que no olvida
Ángeles habla también en nombre de una generación de madres que tuvo que afrontar durante décadas las consecuencias de la drogadicción de sus hijos. En su carta recuerda que muchas familias vivieron situaciones límite, incluyendo momentos en los que ni siquiera sabían dónde estaban sus hijos. Por eso considera que esas historias también deberían formar parte de cualquier relato sobre el narcotráfico en Galicia.
Su crítica se extiende además a los políticos con responsabilidades en la lucha contra el narcotráfico y a periodistas y divulgadores que, según sostiene, presentan una visión demasiado amable de este fenómeno. Ángeles termina su escrito dirigiéndose directamente a Oubiña y rebajando aparentemente el tono: "Sabes que te aprecio mucho y es con la mejor de las intenciones". Pero inmediatamente aclara el sentido de sus palabras: "Esta no es una cantiga de amigo, sino de escarnio".
De "me arrepiento de traficar con hachís" a una ruta por la Galicia del narcotráfico
La carta llega después de que la Xunta de Galicia frenase el proyecto de Oubiña para organizar una ruta turística por mar y mostrar algunos de los puntos relacionados con la entrada de droga en Galicia. La iniciativa contrasta con las declaraciones que el propio Oubiña realizó en 2017 en El programa de Ana Rosa, de esta casa. Tras cumplir 22 años en prisión, aseguró entonces: "Me arrepiento de traficar con hachís".
En aquella entrevista afirmaba que quería pasar los años que le quedaran junto a sus hijas y sus nietos y aseguraba que no pretendía lavar su imagen pública: "No hay sosa en el mundo que pueda limpiar mi imagen", dijo entonces. También defendió que había pagado por sus actos: "La chulería que yo tuve, la he pagado".
Ahora, su proyecto para convertir en atractivo turístico algunos de los escenarios vinculados al narcotráfico vuelve a situar su pasado en el centro del debate, y la carta de Ángeles recuerda con retranca que no se trata de un inocente proyecto empresarial y que tuvo consecuencias terribles para cientos de familias.