La confesión de Claudio tras apuñalar 23 veces a su mujer: "La maté en 45 minutos porque no quería perder la custodia de mi hijo"

Una imagen de Federica Torzullo
Una imagen de archivo de los carabinieri. Redes sociales
  • Claudio ha roto su silencio tras ocultar el cadáver durante días y fingir que ella estaba viva usando su móvil, ahora desaparecido.

  • Federica recibió 23 puñaladas, 19 de ellas en el cuello y la cara, y el resto en el cuerpo.

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"La maté en 45 minutos porque no quería perder la custodia de mi hijo". Ha sido el impactante testimonio de un juicio que ha conmocionado Italia. Claudio Agostino Carlomagno confesó plenamente el asesinato de su esposa, Federica Torzullo , ocurrido en Anguillara Sabazia. Los hechos ocurrieron en el apartamento de la pareja.

Todo apunta a que Claudio descubrió la relación de su esposa con otro hombre pocos días antes de llevar a cabo su plan asesino. La fiscalía no ha descartado que esto, junto con la perspectiva de separación y la custodia de su hijo, pudiera ser el motivo del crimen, según ha adelantado el Corriere Della Sera.

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La consecuencia de los actos de Claudio no solo han sido fatales para su mujer, sino también para el ser que, según él, más quiere en este mundo, su hijo de diez años que ahora se ha quedado sin madre y cuyo padre está en prisión, ya que el arresto del hombre fue validado por el juez, quien dictará una orden de prisión preventiva.

Pero la confesión de Claudio tras permanecer en silencio y ocultar el cadáver durante días mientras usaba el móvil de esta para fingir que estaba viva, oculta un hecho importante, el ensañamiento, la brutalidad y la saña con la que acabó con la vida de su mujer, encontrada en un agujero en una propiedad adyacente al negocio de su esposo. La mujer de 41 años desapareció el 8 de enero en Anguillara Sabazia , provincia de Roma, y fue encontrada muerta el domingo pasado.

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Federica recibió 23 puñaladas, 19 de ellas en el cuello y en la cara

Federica recibió 23 puñaladas, 19 de ellas en el cuello y la cara, y el resto en el cuerpo. El examen también reveló quemaduras en la cara, el cuello, los brazos y la parte superior del pecho. Los golpes fueron especialmente fuertes en el abdomen y la pelvis, pero también en las extremidades inferiores.  Federica intentó defenderse, como lo demuestran al menos cuatro de las heridas.  La muerte se produjo por daño en las arterias del cuello provocadas por un arma blanca de doble filo, un cuchillo que aún no ha aparecido.

La Fiscalía de Civitavecchia acusa al hombre de feminicidio . Esto se debe a la forma (la ferocidad demostrada) y al probable motivo (ira por la nueva relación de la mujer). El artículo 577-bis del Código Penal prevé cadena perpetua por el asesinato de una mujer cometido "por motivos de odio, discriminación de género o para suprimir su libertad, derechos o personalidad, como negarse a una relación".